05 mayo 2006

24 cuarta temporada

Hay series con malos y buenos. Es el abc del drama. Héroe y antagonista. Ángela Channing, Alexis Carrington, Henry Gale. Pero los malos son seres humanos con limitaciones. El malo sólo funciona cuando esas limitaciones no salen a la luz. El malo no tiene piedad, y lo más importante: su causa está por encima de todo. El malo no tiene alma.

Un T1000. Ese es un malo. No discute, no lo alteras, no hace más que querer matarte todo el tiempo. Y a nosotros nos han enseñado que los agentes del servicio secreto americano tienen que ser T1000.

Para que sea verosímil, el agente del servicio secreto si no está en Matrix tiene parecer que está. Es listísimo, juega todas sus cartas, hace llamadas, le salen clones, está siempre. Si te despistas y entras a una peluquería, será él el que te esté lavando el pelo porque un buen agente del servicio secreto es omnipresente. Y a no ser que estemos en "Génesis" cuando dispara, da.

El traje también es importante. Una buena corbata, eso intimida mucho. Negro. Siempre. Gafas. Uhhh, los pelos de punta.

Para despistarlos hay que ser muchísmo más listo que ellos. Un Michael por ejemplo, un Locke. Inteligencia. Eso es lo que puede con ellos.

El problema de las series con agentes del servicio secreto es que cuando son los malos, a los buenos no se los cargan nunca. Entonces la cosa falla. Uno suspende la incredulidad, la suspende, la suspende más, pero no. Sigue sin creérselo.

En Prison Break - spoiler- El Smith de pacotilla se carga a todo Dios menos a los que se tiene que cargar. Esto no puede ser. No puede ser que su compañero salga huyendo de él y se vaya a su casa, deje a su mujer haciendo las maletas y le diga, "cariño vuelvo en media hora y nos vamos a Jamaica". No. Estamos hablando de un nivel de eficacia máximo. Vale que luego lo arreglan con un "estudiamos juntos en la Uni, no puedes hacerle nada a mi mujer" pero no me vale, llévatela a un hotel y haz todo igual. Eso es verosímil. La verosimilitud en el concepto "malo" consiste en pensar más rápido que nadie, ir por delante y si cometes un error que sea estúpido, pequeño e insignificante aunque letal -fin del spoiler.

En 24 los malos no son agentes del servicio secreto, son terroristas. En la cuarta temporada los malos son islamistas. Eso los convierte en agentes del servicio secreto porque los islamistas tienen una causa clara. Los islamistas se inmolan ¿qué puede haber más letal que eso? Al terrorista le da igual morir. Es un T1000, va a matarte siempre y no se le va a mover un pelo si le apuntas. Su causa está por delante. Así que la eficacia de estos personajes es que se mantienen en sus trece y por eso nos dan terror.


La cuarta temporada de 24 (no leas si la vas a ver) engancha porque hay un matrimonio musulmán con un hijo. Pero el chico es casi más americano que árabe. Estudia en el instituto y tiene una novia americana. Ese día los padres van a hacer volar el planeta o algo así. El chico además tendrá que ayudar para elevar su alma. ¿Pero qué pasa? que el chico no quiere, cosa que me parece super normal. La madre es una asesina despiadada que mata a la novia de su hijo. La causa, la causa, no lo olvidemos. El hijo participa como puede y entre lágrima y lágrima sale por patas. El padre decide matar a su hijo -la causa, ya sabemos- así que la madre se subleva. Ante la causa, ante el marido, ante Mahoma. Y se va a salvar a su hijo porque es su madre claro.

Entonces... tenemos una madre que se iba a inmolar que se mete en el coche con su hijo y va a huir con él para salvarlo. Bien. A un padre que los persigue para matarlos porque este señor tiene claro lo que es, su motivación y los cojones en su sitio. Este hombre es un malo real.

¿Qué pasa? que los encuentra. Y qué hace, dispara, coño, como tiene que ser. Dispara a su mujer y la hiere. Entonces, esta mujer que se iba a inmolar ahora está herida. El hijo está huyendo del padre que era lo que ella quería. Porque el chico sigue conduciendo y parece que no los sigue ni Dios. Es verdad, nadie los seguía. Y entonces el chico dice algo como "vamos a ver al tío Paco, a su clínica que te va a curar".

La que se iba a inmolar por la causa dice que vale. Pero a ver. ¿No ibas a dar tu vida por Dios? ¿No cambiaste a Dios por tu hijo? Pues da la vida ahora por tu hijo, ¡desangrate! no vayas al hospital. Encima al de tu hermano que tu marido va a estar allí y ¡¡¡va a encontrar al chico!!!!
Vale que el disparo tiene que doler, pero esta mujer es una terrorista, tiene que quedarle algún ápice de sentido común.

Todo esto contado así parece atolondrado. Pero en situaciones de pánico todo se atolondra. La cuestión es que el marido, el más malo de todos, que por principios tenía que ser más listo que nadie, se va a hacer sus cosas. Volar el planeta no es fácil. Es consciente de que su mujer está herida y hace un par de llamadas a hospitales. Pero no va a plantarse en la puerta del hospital donde trabaja su cuñado para esperar a su hijo y matarlo. No, eso no.

O sea, su esposa herida tiene un hermano que es médico y el marido llama a otros hospitales. Al final el hijo va solo al hospital a ver a su tío para que le de medicinas para curar a su madre (se las pondría en una canastilla con una servilleta roja seguramente). La madre, la de la causa, se queda en el hotel claro. No vaya a ser que se canse de tanta lucha.

Y el chico no tiene ningún problema. En el hospital no hay nadie... ni rastro del padre. El tío lo atiende de puta madre, "La familia ¿bien?","¡sí gracias tito!". Pero el tío que es más listo que nadie y que desconfía de su propio sobrino, porque le ve algo de greña y un sudor extremo, coge y llama al padre. "Oye, que tu hijo está aquí".

Y claro, la cosa se desmadra. llega el padre, uff, un lío. Lo demás no lo puedo contar porque dejé de verla en ese preciso momento. Recuerdo tiros y poco más. 24 terminó para mí en el momento en que dejé de creérmela.

Porque uno puede comprender muchas cosas, yo puede suspender mi incredulidad y dejarme llevar hasta cierto punto. Pero hay cosas que no se deben tocar nunca. Los malos son malos, listos y eficientes. La verosimilitud en este tipo de series es esencial, y en el caso de los malos, de los malos de raza, de los buenos hijos de puta, solo se tiene que limitar a una premisa: que maten a cualquier precio y si es a costa de su vida, mucho mejor.

3 comentarios:

SisterBoy dijo...

Gasp! no puedo leer el post, hay spoilers de Prison Break y 24 me importa un pimiento, otra vez será

La-Ruina-de-la-Familia dijo...

24 es como de ciencia-ficción, ¿no?

Curro dijo...

Lo peor es después cuando, tras habernos mareado HORAS con el niñomoroloscojones, van los guionistas ¡y se olvidan de que existe! No volvemos a saber de él en las últimas horas, cuando se supone que era la leche de importante.

¿Jack es un T1000? Mmm... interesante.