03 julio 2008

El internado Laguna negra, season finale

Hace más de un año, cuando nos debatíamos entre creer o no en la solvencia del argumento de Perdidos y la presunta dispersión de sus guionistas, Nacho Vigalondo decía algo importante "Es sencillo imaginar una situación disparatada, sirviéndose de todos los recursos que permite el género de ciencia ficción, e ir enturbiándola con cientos de informaciones esquivas, trampas, desvíos caprichosos y revelaciones confusas. Júntense cuatro y jueguen a ello, verán hasta qué punto un número infinito de posibilidades puede disfrazar la idea más loca ante la mirada del más inteligente.Ahora intenten lo contrario. Pongan sobre el tapete veinte ideas surgidas sobre la marcha y busquen a posteriori una línea argumental consistente que les de sentido a todas. No es imposible, pero es infinitamente más complicado que lo anterior".

Pues en España somos más chulos que nadie y lo hacemos así, complicado. No me cabe la menor duda de que los autores de El internado no tenían ni idea de lo que pasaría una temporada más tarde. El internado se hizo al andar, se nota en cada giro y en cada trampa.

Y eso la convierte en la serie que es, un ejercicio fascinante de busqueda de coherencia ante una premisa absurda y un esqueleto tan frágil, que se viene abajo con echarle un vistazo medianamente profundo.

No hay nada en El internado que pueda tomarse en serio. El hecho de partir de unos personajes huecos hace que sea difícil enfrentarse ante un proceso de escritura digno. Sin embargo, estos guionistas se han desmelenado. Y esta necesidad de encontrar una salida al entuerto, ha provocado las decisionas más locas, divertidas y extravagantes que se han visto en una ficción nacional. Que a nadie se le olvide, El internado es la mejor serie que hay ahora mismo en antena.

Lo fantástico es que todo esto ha salido de casualidad. Les pongo un ejemplo de todo lo anterior, les voy a contar la trama de mi personaje favorito: Cristina Palacios.



El nombre de Cristina Palacios aparece por primera vez en la segunda temporada. Elena Furiase decide robar un examen de matemáticas y en la habitación del profesor encuentra una foto de Cristina Palacios, una antigua vecina de su barrio que había desaparecido varios años antes en extrañas circunstancias. Elena Furiase entonces empieza a sospechar del profesor de Matemáticas, cree que la ha matado. Él, que la descubre, acaba contándole una patraña sobre una aventura amorosa. De Cristina Palacios no se sabrá nada más en esa temporada.

La segunda temporada del internado fue la más floja, pero supongo que la más complicada de escribir para los guionistas, porque había que crear una trama completamente nueva ya que el asunto de los cadáveres desaparecidos se estaba agotando. Cuando creíamos que ya lo habíamos visto todo, luces extrañas en el cielo, ojos en blanco y hasta escotillas, llegaron los flashbacks. Los flashbacks empezaron timidamente en la segunda pero no fue hasta la tercera temporada cuando se volvieron sensacionales.

Normalmente un flashback te cuenta lo que le ha pasado al personaje en el pasado. Pues en El internado no. No te cuentan nada, así todo queda abierto según la decisión que se tome en un capítulo o temporada posterior. Los personajes se vuelven mucho más interesantes en el flashback que en la época actual y la gracia es que a veces la información del flashback se contradice con todo lo visto anteriormente.

En la tercera temporada Marcos descubre que el abogado de sus padres puede estar metido en el ajo (Todavía no sabemos de qué ajo se trata, pero eso en esta serie es lo de menos). Así que le roba un disco duro. Es importante resaltar que en esta serie cualquier problema informático se soluciona enseguida porque tenemos a Elena Furiase que es una hacker capaz de desincrustar archivos y de encontrar contraseñas a velocidades vertiginosas y con un portátil de gama media.

Cuando analizan los archivos, descubren una ficha con la foto de una chica y un sello que pone Eliminada. Se trata de Cristina Palacios de la que no sabíamos nada desde aquella escena de la foto. Es decir, que una temporada y media después, Elena Furiase le cuenta a sus amigos que existe esta chica, que era una vecina de su barrio, y que el principal sospechoso de su desaparición es el profesor de matemáticas.

Pero ahí no acaba la cosa, porque entonces llega EL FLASHBACK. Son vacaciones de Navidad, Elena Furiase va a hacer de canguro a la casa de los Palacios. La chica sentía tanta curiosidad por la reciente desaparición de su vecina que había decidido hacer de canguro para rebuscar entre sus cosas. Una vez en el cuarto de la desaparecida, Elena revisa en el armario y oh sorpresa, descubre EL UNIFORME DEL INTERNADO (se supone que era una vecina de su barrio que no estaba relacionada con el Internado) y un diario personal. En ese momento la madre de Cristina irrumpe en el cuarto y la echa de la casa. Pero Elena se lleva escondido el diario personal. Un diario personal que lleva consigo en el momento actual. Un diario personal que enseña a sus compañeros y que nunca antes habíamos visto. Un diario personal que en principio parece que no tiene ninguna pista... hasta que la cubana descubre un compartimento secreto porque ella tenía un diario igual. En este compartimento está la contraseña para chatear con el supuesto asesino en CLOVER, un chat de última generación. Y ya no les cuento más que podría estar horas.

Cristina palacios es la prueba de que nadie sabe de qué va esta serie, de que cualquier decisión por más estúpida que sea pueda abrir un nuevo camino que no tiene por qué confluir con nada de lo anterior. Cuando un elemento no les interesa más, simplemente se lo cargan (el gnomo, el profesor de matemáticas, la espía) y así poco a poco, la serie va cogiendo forma. La forma de un maravilloso puzzle que solo se puede terminar como hacía Alf, a base de golpes. El internado es el resultado de un caos creativo entre ejecutivos que creen estar haciendo un producto serio y unos guionistas algo distanciados que aprovechan la situación para colar, por ejemplo, una pelea de Kung Fu en la cocina. Porque en esta serie, cualquier cosa está permitida y eso la hace inmensa.

Como siempre, él lo explica mejor.

12 comentarios:

Sunne dijo...

esta serie ha pasado de mi favorita a desear que acabe mi sufrimiento y con él, la serie. Y ya me mató cuando mezclaron "entre fantasmas" con "lost" (esto desde el capítulo 1). Incluso la segunda temporada empieza con alguien en un subterraneo..¿Desmond? a no, la madre!!!

siempre nos reímos al ver algunas copias en el internado, pero sigue gustandonos pese a todo, pero me gustaría más que acabara ya.

Ruina dijo...

Los guionistas de la serie son unos cachondos.

Anónimo dijo...

Ah, pero ¿Están emitiendo El Internado?

Mer dijo...

Su ironía es ridícula porque en el propio enunciado queda claro que no, no lo estàn emitiendo, se terminó la temporada. Aprenda inglés.

quitus dijo...

al final henrique tendrá razón (se habrá equivocado de série, pero tendrá razón). el internado es un enorme grabador-reproductor (eso sí estropeado) y por eso el pasado-presente-futuro de los protagonistas es tan surrealistas (de ahí el tema de la agenda, que la chica lo pillé en el pasado, pero no sea hasta el presente que se de cuenta, realmente, que lo tiene y que tiene suma importancia en el devenir de la série)...
o eso, o como dice ruina que "los guionistas son unos cachondos" adictos a la absenta..........

Ana dijo...

de acuerdo en todo pero yo estoy enganchadísima.

Ana dijo...

de acuerdo en todo pero yo estoy enganchadísima.

Arual dijo...

El internado es como mi caldo, cada día le echo ingredientes distintos sobre la marcha, y claro con este proceder el resultado es imprevisible. Me perdí la season finale pero no tengo sensación de haberme perdido nada interesante.
Por cierto el otro día se me fastidió el pc y tuve unas ganas relocas de llamar a Elenita Furiase.

Mer dijo...

Ay ay ay Arual!!!!!! que me perdí tus ultimas entradas!!!!!

FELICIDADES LINDA!!!!!!!!!!!!!

(En la web de antena3 puedes ver la season finale si quieres. Con explorer, me parece que no van los videos con Firefox) pero quien puede tener ganas de ver nada teniendo eso en casa no???

Un interno dijo...

Gracias Ruina por lo de cachondos, la verdad es que no lo pasamos mal... Os aseguro que lo del fantasma, no fue por "entre fantasmas". Esa serie ñoña nunca se nombró.
Mer, tu análisis del caso "Cristina Palacios" es mucho más completo que el nuestro. Mereces una secuencia de honor...

Mer dijo...

Sí, estaría bien. Por favor, no os olvidéis de Cristina, necesitamos saber de ella e incluso verla viva en algún sótano.

Pero ojo. Ella no es una víctima, es como la niña de Los sin nombre. Ella mueve los hilos... dale vueltas.

un interno dijo...

JAJAJA Sí, podría tener un ataque de SHAKE en cualquier momento