Esta entrada es difícil. Casi me siento como si fuera a hacer un examen. Soy muy dura con las series españolas y a veces parece que lo hago por costumbre, porque es lo que se espera de mí.
Por eso esta vez el proceso ha sido diferente. Primero vi los episodios que echaron el domingo (dos episodios, la eternidad y un día) y nada más empezar a verlos empezó el mosqueo. Después fui a los blogs y me enteré de que la serie estaba basada en la inglesa Doc Martin, entonces la bajé.
A veces se me acusa de comparar las series españolas con las americanas. En este caso la comparación será con su original. Mañana me echarán la bronca, pero yo creo que es bastante sensato.
El mosqueo no había sido por lo parecida que era Doctor Mateo con otras series. No. El mosqueo empezó antes. Resulta que pusieron un resumen de lo que pasaría en el capítulo. Esto me pareció ridículo, pero lo entendí enseguida. La primera escena es en Nueva York, el Doctor Mateo está operando y sufre una crisis. Esto, claro, es en inglés subtitulado. Así que alguien pensó que España no puede soportar los subtítulos y seguramente dijo algo como "pongamos partes del capítulo para que vean que la serie es en español" (yo soy muy de la teoría de la conspiración, sepan comprender).
Una vez que el médico deja Nueva York empieza la serie. Gonzalo de Castro coincide en el tren con Natalia Verbeke. El primer encuentro es esencial. Él la mira raro, ella se enfada y se va. Hawks de toda la vida. Perfecto. Yo creo que el Doctor Mateo está loco. Me parece interesante. Pero no, porque a medida que pasa el tiempo veo que es un tipo de lo más normal. Borde eso sí, como cualquier personaje de serie española, pero loco no está para nada. En una escena posterior, cuando le presentan oficialmente a Natalia Verbeke, el doctor la vuelve a observar de la misma manera, resulta que le estaba mirando el ojo porque parece que la chica tiene un principio de glaucoma. Natalia Verbeke, que odia al doctor, resopla. RESOPLA. Acaba de enterarse de que tiene un glaucoma en el ojo y resopla.

Vi el resto de los capítulos bastante alucinada. Primero porque había cosas muy parecidas a Doctor en Alaska y segundo porque los actores estaban todos despendolados. Algunos hacían una comedia muy enloquecida, otros intentaban hacer cosas más serias y todo era un descontrol. Los diálogos eran realmente malos y a Esperanza Pedreño se la veía muy perdida.
Cuando vi la versión inglesa la cosa cobró sentido. Doc Martin es un drama con toques de comedia. Un reputado médico de ciudad decide mudarse al pueblo de su niñez tras sufrir una crisis de ansiedad. El tipo es bastante rarito, seco, va a lo suyo y no parece que tenga mucho caracter, más bien es un poco soporífero. La gracia es que cambia la locura de la ciudad por la calma de un precioso pueblo marítimo y allí se encuentra con un universo de gente loquísima que le darán de todo menos tranquilidad. Esa era la serie.
Pero estamos en España! Y uno dijo "necesitamos comedia, necesitamos más Alaska" y añadió, "como compramos los derechos de Doc Martin, nadie podrá acusarnos de plagio, dirán que los que plagiaron fueron los ingleses". Muy bien jugado. Lo malo es que la estrategia se nota a la legua. Lo bueno es que ni Dios ha visto Doctor en Alaska y mucho menos Doc Martin.
En Doc Martin la escena del primer encuentro entre el Doctor y la maestra no es ridícula. No te da ganas de cambiar de canal, él la mira raro, pero no chirría. Porque su personaje es así. Es un tipo raro. Pero no se trata solo de guión, se trata también de una dirección tosca. No digo que haya que copiar, digo que todo podría tener coherencia. Hablo de que estaría bien que por una vez no se notara que uno pensó en cosas como "Necesito más escenas de Natalia Verbeke". Es que se nota todo. Se nota cada decisión de despacho. "Hazme al médico más Fleischman".
En Doc Martin hay una señora que tiene un programa de radio pero ¿saben qué? No te recuerda para nada a Doctor en Alaska. Porque los personajes no tienen nada que ver. En Doctor Mateo la señora de la radio tiene demasiada presencia, es un personaje "cómico" (a lo mejor hace reír a la mujer del productor, todo es posible). Ella encabeza el grupo de amigas dicharacheras del pueblo donde están también Natalia Verbeke y María Esteve. Juntas beben vino, hablan de hombres y apuestan tonterías relacionadas con el sexo. Sus escenas son estúpidas, sus cuestionamientos rancios y no da risa. En Doc Martin no existe esta relación, la maestra es una tipa bastante normal. Pero claro, eso no tiene gracia.
No tiene gracia que nada tenga gracia. Que las relaciones sean reales. Que los personajes sean lógicos, naturales, sensatos. Si tenemos a Esperanza Pedroño hay que exagerar su personaje. Hay que mejorarla, que nos haga morirnos de risa ¿No es la Cañizares? Pues ya está. Y así está hecha esta serie, con calzador.
En Doctor en Alaska los personajes son estrafalarios. El chico que recoge al Doctor Fleischman resulta que pretende ser cineasta. Es ridículo, extravagante, pero completamente real. Y ahí es cuando funciona.
En Doctor Mateo todo es impostado. Tuvieron un 26% de share sí, pero podían haber tenido también, una buena serie.