23 abril 2010

Betty

Hace una semana Ugly Betty nos dejó, bueno, a mí, a ustedes no sé, que la han abandonado como a un perro en agosto.

Pues muy mal, porque fue una serie maravillosa y sí, me alegro de que tuviera poca audiencia y de que alguien haya decidido cancelarla porque cuatro es un buen número, sobre todo cuando la historia no da para más. Porque todo tiene un límite y hay que saber parar. Ahora todo el mundo hablará de Ugly Betty como la serie que falló y fue cancelada. Y no, hay que hablar de ella como la serie que nunca decepcionó, porque no tuvo tiempo para hacerlo.


Ugly Betty fue una parodia de culebrón, pero claro, tenía personajes reales disfrazados de caricatura que necesitaban un hilo argumental culebronesco para vivir. Sin embargo, los parámetros fueron cambiados desde el principio. El objetivo final de Betty nunca fue encontrar un gran amor, ni sentirse aceptada. Betty fue aceptada casi desde el principio, Betty solo quería ser una chica independiente, moverse en Manhattan como una más y sí, claro, convertirse en editora. El tema de la fealdad y los brackets no servía como barrera, más bien lo contrario, y aquí lo verdaderamente importante era que se trataba de una chica latina de Queens. Y en esto está la diferencia. De pronto los latinos molaban y ni siquiera tenían dinero. Pero la serie se volvió maravillosa con su delicado tratamiento del universo gay.


Pero la parodia fue elegante, no se trataba de una sitcom loca saltándose tópicos al tuntun. Si había un hermano desaparecido, ese hermano tenía que volver convertido en mujer. Y si una hija buscaba al padre que la abandonó al nacer, quizás éste no fuera el millonario dueño de la empresa, sino el cantante de los Kiss. Si hasta hubo una escena con Claire y Whillemina en la piscina para homenajear la famosa escena de Alexis y Kristell tirándose de los pelos bajo el agua en Dinastía. Hay parodias que se muerden la cola, Betty nunca lo hizo. Supo mantener siempre su estatus de comedia elegante, fue divertidísima, pero de pronto se sacaba de la manga un capítulo como el primero de la segunda temporada, con Hilda de protagonista, que te rompía el alma. O el penúltimo capítulo de la serie que no puedo explicar lo bonito que es. Betty es una parodia de un culebrón, pero su gracia está en que deja patente su pasión por el género.


Cuando Betty dio el gran paso para su cambio físico, más o menos por la época en que alguien decidió que la serie tenía que ir llegando a su fin, yo me sorprendí ¡Pero si estaba bien así! ¿Por qué tiene que vestirse mejor? y claro, recordé que era una serie sobre una chica fea, que tenía que volverse guapa. La metamorfosis fue maravillosa e imperceptible, ni siquiera nos enteramos. Y sí, Betty tenía que cambiar, porque todo en su vida la llevaba a ese punto, no lo necesitaba, pero era algo natural.

El momento brackets, tan esperado, fue fantástico (no lean si no lo han visto).


Betty tiene un sueño, el ángel de los dientes se le aparece y la lleva a conocer su vida si hubiera nacido con una dentadura perfecta. Entonces de pronto la vemos, bellísima, con un vestido negro increíble nada menos que de la colección de Victoria Beckham!!! pelo lacio, dientes rectos y blanquísimos. No es ella, pero es. Toda su vida es diferente, su hermana es fea, su padre idiota, Daniel la odia, ella tiene el poder y es desalmada... un capítulo maravilloso homenaje al macguffin de la serie, unos brackets que nada significaron pero que parecían enormes. Así que tenían que desparecer a lo Bestia, los aparatos se quedan enganchados en un sujetador de diamantes valorado en un millón de dólares. La dentista se los quita entre el tumulto y ... ya está, Betty ya no tiene Brackets. Ni siquiera notamos la diferencia, pero America Ferrara necesitaba su momento, y para eso fue el sueño, para verla divina.

El final de la serie, no es que fuera precipitado, fue lógico, lo habían preparado bien, pero nos sorprendió. Quizás necesitaban una temporada más para introducir la historia de amor. Pero bueno, yo me alegro porque la cuarta temporada no había empezado demasiado bien y en el momento en que nos enteramos de que la serie terminaba todo cambió. Los capítulos fueron increíblemente bonitos. A veces es mejor que pase esto, que la audiencia vaya mal y que alguien tome la decisión. Y, gracias a Dios en este caso fue gente con dos dedos de frente, Betty no podía quedarse sin el final que merecía.

Siempre recordaré Ugly Betty como esa serie de paredes blancas que tenía el aspecto de una mala comedia europea, la pasión de un culebrón venezolano y alma de teleserie americana.

Será difícil vivir sin ella, porque cuando aparecía, tu salón se llenaba de pájaros, flores y colores.


04 abril 2010

El final de Nip Tuck

Me quedé apalancada durante muchos días por culpa del final de Nip Tuck. No tenía ni idea de cómo hablar de él y ahora tampoco creo que la tenga. No leas si no has visto el capítulo final.

Nip Tuck terminó y yo, para variar, lo viví triste. Y la ausencia se notó más porque a todos nos cogió desprevenidos. Alguien dijo "Nip tuck termina mañana" y lo confirmamos al poner el capítulo y ver en los subtítulos el aviso de "Capítulo final". No sé exactamente qué pasó, la huelga empezó a liarlo todo, de pronto pasamos de una temporada de 22 episodios a dos de 10. FX había confirmado una nueva temporada y no solo eso, prometió que habría serie hasta el 2011, hubo líos con los números, la Sexta era la Quinta y la Séptima, la Sexta. Y de pronto un día va y se acaba. Y Troy y McNamara van y nos dejan... con lo puesto...



Muchas cosas se me habían ocurrido pero no di ni una, porque lo genial de esta serie es que jamás te daba lo que esperabas. Para lo bueno y para lo malo. Yo esperé que volvieran a Miami, quería verlos envejecer juntos, quería que Julia volviera con Sean. Quise que Christian se redimiera. Qué ilusa.

Nip Tuck fue irreverente, la quinta temporada nos dejó destrozados. Con la chiflada de Coleen Rose amenazando la vida de Sean y desestabilizando la idílica vida en Los Ángeles. Yo de verdad que no creía que la cosa pudiera ir a peor. No recuerdo haber visto en mi vida capítulos tan escalofriantes, ese asesinato entre peluches, qué cosa más desagradable. Ese tenía que ser el infierno, la serie no podía ser más sórdida.



Pero entonces llegó otra loca, la doctora Teddy Rowe que encima trajo tela, porque durante la quinta fue nada menos que Kate Sackhoff y cuando empezó la sexta nos tuvimos que conformar con el engendro de Rose McGowan, que además de no poder reirse no sabe actuar. Pero como no tenía que caernos bien, tampoco fue mucho problema. La verdad que su personaje estaba muy cogido por los pelos, supongo que la salida de Kate Sackhoff les hizo plantearse que aquello no iba a ningún lado y la chica desapareció como se merecía, descuartizada por uno de su calaña. Y su ausencia ni la notamos. Y también vino el cáncer, y la supuesta redención. Christian por fin se había convertido en esa persona que todos sabíamos que llevaba dentro... que duró un suspiro claro. Porque en estas dos últimas temporadas madre de Dios... Qué pedazo de hijo de puta desalmado fue Christian Troy.

Yo de verdad que no podía creer que ese hombre hiciera lo que hacía. Nunca había visto a Christian tan feo, lo odié tanto que ni siquiera me resultaba atractivo. Todos estos capítulos de la sexta y la séptima eran tremendos porque los protagonistas, los pacientes episódicos fueron más extravagantes que nunca. A medida que pasaban los capítulos la bajada a los infiernos era brutal. Como aquel hijo que quería parecerse a su padre para que nadie se diera cuenta de que era adoptado, pero que en realidad lo que pretendía era parecerse a su padre porque así las orgías en las que participaban tenían más gracia. O aquella mujer que resultó estar enamorada del chimpancé que destrozó la cara de su amiga. O la modelo que decide volverse fea para poder pasar por fin desapercibida. ¡Y Matt McNamara en la cárcel y el implante de pechos!. Se me revuelve el estómago de recordarlo.

En cualquier serie, cualquier historia como ésta te haría revolcarte por los suelos, pero en Nip Tuck las cartas están dadas así. Y todos los personajes son capaces de vender su alma, a su hijo y a su madre, y te lo crees y te parece normal y lógico. Y con ese tipo de personajes, esperar un final feliz es estúpido. Y nada coherente. Nip Tuck ha sido desde el principio una serie que podía sacarse de la manga cualquier cosa. Hombres que pasan a ser mujeres, gays que pasan a ser heteros, nada chirriaba. Y ni siquiera hizo falta justificarlo.



Sólo quedaba una pieza para terminar el puzzle: Ava Moore. Pero para eso había que sacar a otra: Kimber. Porque no había universo donde esa mujer pudiera ser feliz mietras Christian Troy estuviera en él.

Ava se lleva a Matt, aunque no sepa darle amor y los doctores por fin se separan. Y así el engranaje se recompone y el mundo se ajusta. Los dos dejan libre a Julia y Christian deja libre a Sean.


Ellos siempre mentían, ellos sabían que la gente no iba a cambiar por más que le implantaran una talla 90 de pecho y le limaran el tabique, el alma es la misma. Pero para Sean McNamara todavía hay una oportunidad y será con el hijo de Ava. Y será sin su amigo.

Hay que cambiarlo todo para que todo siga igual. Y será Christian quien siga igual, tal y como empezó, en un bar, dándole una tarjeta a una doble de Kimber. Hay almas que no tienen remedio y Christian Troy seguirá destrozándolo todo, pero ahora, aquéllos a los que quiere están, por fin, a salvo.

08 marzo 2010

Oscars 2010


Todo el mundo dice que la ceremonia fue muy aburrida pero yo creo que todos los años dicen lo mismo. Pasa como con el tiempo "Éste es el invierno más frío" ¿Acaso te acuerdas del frío que pasaste el año pasado? Anda ya. Lo de los Oscars es igual. "Ésta ha sido la más aburrida", pues no. Lo que pasa es que no entiendes los chistes y por eso no te ríes. Pero ha sido como siempre. Es más, el año pasado Huge Jackman la desangeló teatralizándolo todo.

Me encantaron Alec Baldwin y Steve Martin, pero en esto no puedo ser objetiva, es un amor que va más allá de lo lógico. Me encantó el número musical de las bandas sonoras jugando al contraste con pasos de Street dance. Me gustó mucho el momento Na´vi con Ben Stiller y el montaje del cine de terror. Aunque adoro a Neil Patrick Harris y me hizo mucha ilusión verlo abriendo la ceremonia, debo decir que no me enteré de nada de su número porque no se oía una mierda. Me temo que hoy en Hollywood rodarán cabezas porque la realización parecía la de los Goya. Que si los problemas de sonido que si pinchaban al patio de butacas cuando uno estaba haciendo un gesto raro y el momento más chungo fue cuando salieron los actores de las pelis de John Hughes y no pudimos verlos aparecer porque todo el rato estábamos con un plano del público.

Hablando de esto... Dios mío, qué bajón. Ya Molly Rengwald me asustó un poco pero ¡Ally Sheedy! Hija de mi vida ¿Qué te ha pasado? Eras la reina de las comedias adolescentes, eras preciosa y prometías tanto ¿En qué momento te has convertido en una vieja decrépita? Y Judd Nelson, si eras un sex symbol ¿por qué ahora pareces un homeless? Justo cuando desaparecieron realización pinchó a Kristen Stewart y Taylor Lautner que parecían preguntarse quiénes son esos señores tan feos y tan viejos que acaban de hablar.

Sigamos con los cambios de look. Colin Firth se ha convertido otra vez en cenicienta. Con lo que nos gustaba de princesa. A ver Colin ¿No ves que es posible? Deja de ser un soso, no sé, tíñete de blanco, pídele un traje a Tom Ford, vuelve a ser guapo por dios santo. Por cierto, Tom Ford amenazó con hacer más películas!!! y aclaró que bajo ningún concepto su peli es una peli gay, aquí me dio un ataque de risa.

El momento más patético de la noche llegó con el documental. El director que era como la versión africana de Boris Izaguirre sube a recoger su Oscar y en medio de su discurso una chiflada aparece a su lado, lo echa haciéndose con el micro y acaparando la atención. El hombre intenta disimular su estupor y la mujer sigue allí hasta que empieza la música y los echan.


La cosa es que por lo visto ambos llevaban un año sin hablarse, ella se había salido del proyecto casi al comienzo y de alguna manera logró regresar como productora. Cuentan que la placaron en el patio de butacas pero la tía pudo escabullirse hasta subir al escenario. Muy fuerte.

Los momentos de cogerse la cabeza de la vergüenza siempre tienen que ver con la retransmisión del Plus. Este año, como todos, hemos puesto el sonido en dual para no sufrir las voces de los traductores. Pero sin embargo, al principio en la alfombra roja pudimos escuchar un poco. Estaban entrevistando a Sam Worthington, le preguntaron por su personaje en Avatar y le pidieron su opinión sobre la peli. Él hizo una analogía con una canción, hablando de la melodía y la letra y el incompetente del Plus tradujo que la "música de Avatar era estupenda" y muchas más estupideces sin sentido relacionadas con la banda sonora (Por cierto Sam Worthington, vete pensando en pasarte a las lentillas que esas gafas parecían las 3D que usé para ver tu peli).

Me da mucha pereza hablar del Plus, pero si no digo que la fiesta de Muñoz de Mesa era una vergüenza, reviento. "Se ve que están tomando algo" soltó Manuela Velasco que estaba igual de alucinada que nosotros. Ninguno de los entrevistados había visto siquiera Avatar. Por no ver no estaban viendo ni la gala.

Hablemos de las pelis. Yo estoy que no quepo en mí del gozo porque adoro The Hurt Locker. Me encanta la maestría de Bigelow para mostrarnos la guerra de una forma cruda, fría, contundente sin usar a los personajes para que se relacionen, para que hablen, para que sientan. Me encanta que sea capaz de mostrar el horror a través de los ojos de un hombre que adora estar en ese horror y no precisamente porque la propia guerra lo haya convertido en un monstruo, y encima sin tomar postura. Y ya, las escenas de acción, y el final tan sobrio y tan preciso a mí me tienen babeando desde que la vi.

No entiendo el guión de Precious, es una peli sin giros que siempre va a más, que no cambia nunca. Es un horror. Eso sí maravillosas las escenas de Monique y merecidísimo su Oscar.

No puedo dejar de hablar de la versión masculina de Precious, esa porquería de The blind side que no debería ni existir. Qué mal dirigida, qué mal los actores ¡Qué guión de mierda! El chico coge la primera pelota a la hora de película ¡¡¡y va sobre Football!!! Sandra Bullock es un caso aparte. Soy feliz por su Oscar aunque lo haya ganado por esta mierda, es lo que tiene ser fan.

Me encantó el Oscar a El secreto de sus ojos y por supuesto el de mi adorado Jeff Bridges, un hombre que sigue pareciéndome atractivísimo con canas, barriga, sudor, litros de Whisky y cantando Country. Me alegré por Ghiachino (¿Por qué todo el mundo lo pronuncia mal?) y por supuesto por Cristophe Waltz. Yo soy muy fan de Meryl Streep pero Julie & Julia me parece tan mediocre que me alegré de que no se lo llevara. Me gustó mucho más en It´s complicated.

Bueno, vamos al lío.


Querida Pe. El Burdeos debería estar prohibido como color. Las estilistas del Plus apostaban por que elegirías un diseñador europeo ¿Por qué les hiciste ese feo cogiendo nada menos que a Donna Karan? ¿No tenías una más hortera? Con lo bien que estabas en los Goya nena. No nos hagas esto más, por favor.


La Bullock es maravillosa y su Marchesa espectacular. Un diez.



Se me ve el plumero, lo sé, pero es que no puedo dejar de expresar mi amor hacia Sarah Jessica Parker. Impresionante con su peinado, con su maquillaje y con su Chanel, por detrás y por delante.


Muy espectacular el Marchesa de Vera Famiga. Pero Penélope Cruz le hizo una putada poniéndose a su lado en la alfombra roja. Parecían del mismo color.


Caigo rendida a los pies de Zoe Saldana, esta especie de repollo del planeta Pandora le favorece muchísimo porque está tan delgada que sin tanto floripondio no la veríamos. Un Givenchy alta costura maravilloso.

En un teatro como éste siempre tiene que haber un fantasma y como no vino Nicole Kidman le tocó a Anna Kendrick. Lleva un Elie Saab que la hace más muñequita si cabe, las etéreas esto se lo pueden permitir. Estaba transparente pero preciosa, porque los fantasmas también tienen derecho a presumir.

Por fin me gustas Cameron Díaz! Parecías una princesita con este Oscar de la Renta de ensueño. Quizás un recogido hubiera quedado más elegante pero no se le pueden pedir peras al olmo.

No he visto todavía An education pero ya soy fan de Carey Mulligan y su Prada.


La más arriesgada de la noche. El vestido en el escenario no me gustó nada pero realmente era espectacular. Un Dior muy peligroso que sólo puede llevar alguien con mucha clase.

Cuando Demi apareció en el escenario yo babée, estaba espectacular. No me suele gustar por sosa pero este Versace le sentaba de maravilla y por fin se ha hecho un recogido que el pelo suelto para su edad no mola nada.

Amo a la Kruger pero ya basta de Chanels, esto es un deja vu.

Como me gustan los vestidos que elige esta mujer. Es tan elegante y va siempre tan fina.



Pobretas, qué putada les hizo Armani a estas dos.


Kate Winslet estaba maravillosa, muy en su línea con un YSL gris elegantísmo.


Meryl Streep diosa.


Por fin Myles Cyrus dejó los trajes de princesa Disney en su casa. Esta vez parecía una mujer de verdad. Eso si nena, ponte Bruckets que con esos dientes no deberías ni salir a la calle.

Soy tan fan de Elisabeth Banks!


15 febrero 2010

Los Goya 2010

Los que digan que esta gala estuvo mal o fue aburrida tienen razón pero no tanto. Porque comparada con las anteriores, que eran tremendas de malas, de bochornosas, de soporíferas, ésta ha sido una gala estupenda.

Buenafuente no estuvo bien, si lo compramos con el monologista que todas las noches nos hace reír, pero si lo compraramos con Willy Toledo o con Antonia San Juan, Buenafuente estuvo estupendo.

Pero ¿por qué el guión era flojo? ¿No contó con los guionistas de su programa? ¿No tuvieron tiempo de limar los chistes? ¿A qué vino el momento de la segunda cámara de video? ¡Nada de eso habría sido necesario con un buen guión!

Como siempre... lo de los actores que presentan premios ha sido muy chapucero, porque aquí esto de los ensayos se lo pasan por el forro de sus vestidos de gala. Nadie fue capaz de decir de una manera natural la famosa frase de los finalistas. Encima tiene cojones, porque este año ya no eran nominados, eran finalistas y si siguen cambiándolo, el año que viene volverán a liarse. "Los actores al mejor actor" dijo Marisa Paredes. No se puede fallar en esto, no tienes más frase que esa, ¡¡¡es lo único que tienes que aprender!!!!! Vagos que sois todos!!!

A diferencia de mi amigo Santamano, a mí el número musical de Javier Godino y Secun de la Rosa me gustó. Ojalá hicieran más. Lo que no me gustó fue que la melodía no terminara de ser nada. Era un plagio de varias canciones y se notaba. Pero no se le puede pedir peras al olmo. Los dos lo hicieron muy bien. Que no es fácil en este país subirse a un escenario y cantar y moverse bien. Ya es hora de contar con actores que sean capaces de hacer de todo. Si tenemos esos actores, tenemos que explotarlos. Lo raro es que a Javier Godino no lo conozca nadie y solo haya salido como secundario en una peli argentina. Directoras de casting ¡espabilad!

Buenafuente salió poco, por suerte. El momento Mercero fue muy emotivo... la gala no fue aburridísima, tampoco divertida claro, pero ni siquiera lo son los Emmys o los Golden Globes. Yo quiero creer que este es el principio de algo muy tocho. Alex de la Iglesia sabe lo que hace, ese final de gala con Almodóvar merece todos los aplausos. Y miren... no tengo nada más que decir, eso es significativo, no ha habido momentos de cogerse la cabeza. Bueno, la aparición de Vicky Peña nos hizo gritar de miedo, pero lo demás fue bastante normal.

Y ahora vamos a lo verdaderamente importante.

En general reinó la elegancia. Tardaron 24 años, pero por fin nuestras actrices se dieron cuenta de lo importante que es la coherencia en un acto como éste.


Pe estaba radiante. Gracias a Dios pasó de los encajes negros. Pelo suelto, pendientes de infarto y un Vesace maravilloso.


Si hay un Jacob tiene que haber un Némesis. El blanco y el negro. Maléfica recién llegada para asesinar a una doncella con una rueca. Así es ella, pero sin ella ¿de qué nos reiríamos?

Natalia Verbeke estaba tan delgada y tan diva que daba grima. No te puedes poner una sábana de lentejuelas encima, te queda grande por todos lados. Ya que has adelgazado tanto lleva algo apretadito ¿no?

Etura elegante y juvenil. Muy bien.

Guapa Maribel pero posando como si fuera Gloria Swanson, no hay que ser tan intensa. La pillaron en varios momentos recostada sobre el hombro de su marido. Lo peor de la gala, como siempre es la realización. Pero claro, si el patio de butacas se les queda vacío y los que están allí se duermen ¿A quién van a pinchar?

Manuela Velasco fue mi favorita, porque era ella, iba muy natural y llevaba un vestido que le favorecía mogollón, muy propio de una joven actriz. Me encantó.

Me encanta la Dolera, el año pasado iba divina pero es demasiado delgada para ese pelo y ese rojo. Esta vez no.

Este es un ejemplo de una actriz jovencísima que no sabe aparentar su edad. Este vestido se lo podría haber puesto Belén Rueda.


Ella es elegante siempre. Pero ¿por qué va tan de señora? La veo demasiado Carolina Herrera, me gustaría verla con algo más extravagante. El peinado nomenome.

Señoras que presentan un Goya...

No a ese pelo Belén Rueda. Nunca más.

Elegantísima Bárbara Goenaga pero ese moño... ay ese moño! por cierto, creo que Goenaga y Pe llevaban la misma carterita de mano.

Y para terminar, el peor vestido de la noche.

No hay derecho a esto.

10 febrero 2010

Arturo e Indhira

No me gusta escribir este tipo de entradas porque se quedan desfasadas en dos días. En esto de los realities todo cambia a partir de una mala contestación, de un insulto o de una frase mal dicha. Así que los que te caen bien de pronto son tus enemigos y cuando pasa eso lo mejor es que no dejes constancia en tu blog para que no se te caiga la cara de vergüenza si cambias de bando.

Sin embargo, ya es inevitable, Gran Hermano terminó pero empezó otra vez. Y yo necesito decir lo que siento.



Soy Indhirista. No lo fui siempre. Pero ahora lo soy hasta la médula. No porque Indhira me caiga especialmente bien (Que sí, joder, a quien quiero engañar) sino porque me creo su historia de amor.

Hay dos clases de personas, los que definen el enamoramiento como eso que sientes cuando el estómago te hace chiribitas al estar cerca de otra persona (esto puede suceder a las 3 horas de haberlo conocido) y los que dicen que uno se enamora cuando todo se asienta después de varios meses de relación. Los segundos están locos.



Pero en realidad todos sentimos lo mismo, unos menos, otros más, en realidad es un problema de vocabulario. Unos lo definen de una manera y otros de otra. A mí me parece ridículo pensar que Indhira no está enamorada de Arturo. Y creo que los que piensan eso es que se han enamorado pocas veces y mal.



GH: el reencuentro es una jugada maestra de Telecinco. Es una de las excusas más caras para juntar a dos personas. Alguien vio en los pasillos que entre estos dos había algo y decidió meterlos otra vez en la casa.

-¿Pero como vamos a meterlos a los dos en una casa? Es ridículo. No van a aceptar, y si lo hicieran el público lo va a ver como una marcianada. No podemos hacer eso.
-Vale, metamos a más. A gente de otras ediciones. Metamos a parejas problemáticas.

Me parece alucinante de verdad. Qué cojones hay que tener. Adoro estas ideas televisivas que hacen historia.

De los demás, los únicos que tienen algo de interés son Bea y Niki, que de tan verduleros que son, se vuelven entrañables y Raquel y Noemí, que por desgracia ya no están.

Este programa tiene algo cojonudo, reúne 3 características maravillosas, por un lado es un GH Vip, porque esta gente es famosa. Por otro lado toda esta gente ha trabajado en la tele y han sido colaboradores de programas del corazón así que están todo el rato contando cotilleos del backstage (Noemi contó que Indhira había entrado en la casa porque si no lo hacía, lo haría Naore en su lugar y no estaba dispuesta a ponérsela en bandeja a Arturo) y lo más importante... todos son conflictivos. Son bombas de relojería. Por algo están ahí. Es como hacer un GH con ex convictos.

Yo me había olvidado de lo mal que me caía Ainoha, de cuanto odiaba a Niki, del asco que llegué a tenerle a Noemí. Y por más que el mono se vista de seda, mono se queda. Inma la travesti, seguirá siendo una choni aunque ya no use delineador negro para los labios y la marquesa seguirá siendo una soberbia y dentro de dos días empezará a gritar porque la gente mete la ropa en la secadora. Nadie cambia. Ni mucho menos se redime (Kiko fue un buen ejemplo esta semana).

Cuando salen de la casa parecen mejores personas porque ya no los vemos convivir. Arturo y Nagore se ven unas horitas en la discoteca y tan amigos, mételos a convivir y volverán a matarse. Y la realidad no es la discoteca, la realidad está en esa casa. Donde cada uno es de verdad como es.

Pero volvamos al tema Arturo e Indhira, tengo que contar por qué soy Indhirista. Al principio me caían como el culo los dos. Ella me caía mal por liarse con un personaje como ese. No puedo soportar todo ese ímpetu sexual, si estás tan salido a los treintaypico debes ver a un terapeuta. No se puede ir embarazando a tías por el mundo. No es normal. Además que no me parece gracioso, va muy acelerado y no dice ni una frase interesante (y eso sin entrar en detalles como que creía que La maja desnuda era de Dalí).

Indhira lo insultó sí, se ponía celosa, claro. Como todas nos hemos puesto celosas alguna vez. Pero él la insultó también. Y eran una pareja ante toda España y cuando eso sucede tienes que respetar. Y hasta que el programa no termine, tu historia de amor televisiva será con la persona que elegiste. Por respeto a ella, por respeto a tu familia, por repeto a tí mismo y a las mujeres no deberías mirar a otra chica dentro de ese Universo donde Indhira es tu "historia de amor". Esto es así.

Si has cortado con Indhira te jodes, pero no me mires a otras. Es una falta de respeto hacia una mujer con la que has tenido una historia. No lo hagas porque te convertirás en un capullo.

Cuando Indhira salió de la casa yo me entregué en cuerpo y alma a su causa. Esa chica estaba enamorada y cada lágrima fue real. Yo la verdad que tampoco vi que pusiera a Arturo a caldo cuando salió, simplemente dijo la verdad, que él no la respetó.

Lo de Tatiana con Arturo en fin de año terminó de reconvertirme. Pobre Tati, iba a ganar el concurso. Y no me molestó el polvo en sí, ni el confe de después, sino lo mismo que comenté antes. Que estás en un programa de televisión y por más que la historia de amor haya terminado, la pareja del programa fue Arturo e Indhira, sé inteligente. No seas una loca del coño. Ten compostura, aguanta y compórtate como una adulta.

Y ahora la cosa ha cambiado ligeramente. Sí, Indhira estaba enamorada, lo sigue estando y la sorpresa es Arturo. Yo sé que nunca se enamorará de ella, porque va contra su naturaleza. Pero me encanta ese cambio, me encanta que verbalice que las influencias los separaron. Me gusta cómo la mira y cómo la defiende. Y no, no creo que Indhira se haga la víctima, creo que es tan inteligente que es consciente de que todo el programa se inventó para los dos. Por tanto, le dan por culo las pullitas de la estúpida de Melania o del subnormal de Nico.

Y Niki diciéndoles que se integren... ¡No! No queremos que se integren. En la edición anterior quisimos que entrara Carol, ahora solo queremos verlos solos. Nos encanta la historia de amor porque tiene lo mejor de las historias de amor, que es imposible.