Aquí un
friki no es un
freak y un
geek ni siquiera sabemos lo que es. Así que todo es un caos. La serie debería haberse llamado
Bichos raros y empollones, pero claro, desde el punto de vista del marketing, es un desastre.
Allí tienen tantos términos que no me extraña que no se quieran sentar juntos para comer. El
nerd por ejemplo es el empollón tecnológico, un tipo bastante retraído que te arregla el ordenador en un plis plas, el
geek sin embargo es el empollón friki, el que queda con sus amigos para jugar al rol y tiene una espada laser que le costó 360 euros. El
dork es el pardillo, ese gilipollas con el que nadie quiere que lo vean hablando por los pasillos. Y los
freaks son los bichos raros, los heavies, los punkies, los siniestros... El resto es la gente guay. O sea, los que están en el equipo de football. Y en España han decidido a todos estos llamarlos frikis. Y claro, nos liamos.

Pero vamos por partes.
El origenPaul Feig era un geek de familia cristiana y conservadora. Sus años de instituto allá por los 80 fueron un infierno y el tío podía haber elegido borrarlo todo de su memoria, pero sin embargo optó por la catarsis, hizo series, películas y libros contando sus penas y convirtiéndose en el abanderado de un grupo de gente que mueve los hilos de la comedia universal.
Judd Apatow, un poco más joven (y bajito) que Feig, era otro geek pero su familia era mucho más progresista, tanto que cada uno de sus hermanos vivía en una casa diferente con un padre distinto. La cosa es que sus padres amaban la comedia y en este caso la religión que practicaba la familia se llamaba
Steve Martin. Con un hijo tan bajito, gracioso y poco agraciado la cosa tenía que desembocar en el show business. A los 20 años escribía chistes para Ben Stiller, y antes de los 30 había sido nominado a seis Emmys por dirigir
El show de Larry Sanders.
Cuando estos hombres se juntaron para hacer
Freaks & Geeks en el 99 seguramente no tenían ni idea de que estaban haciendo historia.
Freaks & Geeks es una serie de la NBC cancelada en su primera temporada. Algo bastante doloroso teniendo en cuenta lo estupenda que era. Sin embargo una se pregunta ¿Qué hubiera pasado de haber seguido adelante? ¿Y si la cadena hubiera pedido cambios para incrementar la audiencia? Fue mejor no saberlo.
La historiaLa serie se desarrolla en los 80. Lindsay y Sam Weir son hermanos. Ella es la mayor y está pasando por una crisis de personalidad. Está harta de ser una Geek, de participar en las olimpiadas de matemáticas y de sentarse con sus amigas a hablar de los deberes de química. Así que decide juntarse con el grupo de los freaks, unos desalmados amantes de
Led Zeppelin que no estudian, no tienen inquietudes y no hacen más que meterse en problemas.
Los amigos de Sam, Neal y Bill forman el equipo Geek. Ellos no se plantean cambiar, simplemente viven con su etiqueta como pueden.
Cada capítulo de la serie se estructura en dos tramas, la de los freaks y la de los geeks. Las historias son independientes, salvo excepciones, pero generalmente el fondo es el mismo.
La apuesta de Feig es mostrarnos la adolescencia como nunca antes la habíamos visto en una serie de televisión. Que un chico se bese con la chica de sus sueños no tiene la menor importancia. Lo que nos enseñan es qué sienten sus amigos mientras lo hace.
La serie desde el punto de vista de los críos habla de la amistad, y desde el punto de vista de los jóvenes de la libertad. Pero
Freaks & Geeks es sobre todo una serie sobre la diferencia. Sobre las decisiones que hay que tomar para vivir la vida que uno quiere, no la impuesta. Que uno sea más o menos listo no debería limitarlo. Es posible que en vez de matemático, el geek pueda ser guionista.
Los actoresLa pregunta aquí sería ¿Quién no sale en
Freaks & Geeks? proque madre mía, no existe serie en el mundo (bueno sí,
Al salir de clase) que haya servido de trampolín para tantas estrellas juntas.
James Franco,
Jason Segel, Seth Rogen (actor y guionista de la magnífica
Superbad y parte esencial del equipo creativo de Apatow) y ¡hasta el mítico
Thomas F. Wilson! son algunos de sus actores.
La cosa es que por la serie ha pasado gente como el hijo pequeño de Nancy Botwin en
Weeds, con 3 ó 4 añitos y hasta un completamente irreconocible
Sea LaBeouf.
La estupenda
Busy Philipps, que aparció en las últimas temporadas de
Dawson crece, aquí sí que se luce y en un capítulo la bellísima
Rashida Jones, muestra su lado más macarra.

Todos los actores en esta serie están fantásticos pero los que se llevan la palma son su prota,
Linda Cardellini, y sobre todo los 3 Geeks.
Samm Levine,
Martin Starr y
John Francis Daley componen unos personajes riquísimos y son el alma de la serie. Seguramente no se conviertan en grandes estrellas, han participado como secundarios en algunas comedias (
Martin Starr ha salido en
Superbad), en series de televisión como
Bones... pero que les quiten lo bailado. No solo son parte de esos millones de fans americanos que siguieron la única temporada de la serie. Ahora con la salida en DVD forman parte de la historia de todos los que podemos verla a destiempo.
Porque aunque la serie tenga 10 años, aunque las modas cambien, la adolescencia es una sola. Y esta serie habla de la adolescencia real, esa que todos hemos vivido, la que odiamos y amamos con la misma fuerza.