20 diciembre 2006

Jingle Bells

En esta época maravillosa -yo es que soy muy navideña- nada mejor que hacer un resumen del año, pero como no tiene sentido porque cada televidente va por la temporada que puede, lo mejor es hacer un análisis de las nominaciones a los Globos de Oro que han sido hace unos días. Y es más, como estoy que lo tiro y me he desmelenado, voy a hablar además de las de cine.

Esto de las nominaciones da mucha risa, incluso las de los Oscars, pero estos yo me los tomo muy en serio. Todos los años organizamos una quiniela donde participan más de 30 personas pero no logramos ponernos de acuerdo para apostar dinero así que no tiene ni puta gracia. Claro que da un subidón humillar a tus amigos o parientes más cercanos. Es lo único que se gana. Vemos la gala con el portatil delante y entre café y café ponemos los resultados en una tabla excell y nos reimos de que siempre, pase lo que pase, sisterboy sea el último de la lista. Pero eso es porque es un ser de gran corazón.

Hay que creer en los Oscars. Pero los Emmys dejaron de interesarme desde que ganó la quinta de 24 y los Globos de Oro me parecen una estupidez desde que he visto que Ellen Pompeo está nominada. Eso sí que no.

Vamos con los puntos importantes, que hay bastantes. Este año por primera vez está nominado un personaje: Hiro Nakamura.




Héroes y Lost se disputan el premio a mejor serie. Yo le tengo mucho cariño a Lost, pero la mejor serie del año ha sido Héroes. Y es una pena, pero en las series fantásticas o de acción siempre la primera temporada es la mejor. O al menos la más adictiva. ¿Se acuerdan de la primera de 24? Ese intento de asesinato a Palmer, por Dios, qué nervios. Si quieres matar a uno, que sea guapo. Y Qué guapo que era David y qué hija de puta Sherry ¿Donde están esos hijos de puta? ¿Dónde van a parar?.

Sobre Héroes queda por decir que tiene unas tramas realmente inquietantes. Que tiene unos personajes maravillosas que incluso se mueren o desaparecen, hay de sobra... aunque he de decir que por desgracia tienen problemas con los viajes en el tiempo como casi todos (Nacho confiamos en ti, eres nuestra última esperanza). Pero hay que perdonarlos porque nos hacen felices.

En actrices hay un par de estupideces a resaltar. Evangeline muequitas Lilly está nominada en la misma categoría que Ellen Pompeo. Pero debo reconocer que en esta última temporada de Lost, Kate está super sucia y no hace más que llorar. Así que la chica se lo merece. Supongo que si hay justicia ganará la señora Soprano pero mi favorita es Patricia Arquette que está perfecta haga lo que haga.

Yo adoro a Patrick Dempsey, sin él mi adolescencia habría sido muy triste. No puedes comprar mi amor era mi película de referencia y si me apuran lo sigue siendo. Estoy super feliz de que por fin sea guapo. Pero de ahí a aplaudir su nominación al Globo de Oro hay más de un abismo.

Comedia está reñidísimo. Y lo más reseñable aquí es la nominación de Ugly Betty!!!!!!! Allí supongo que la serie está enfocada como una sitcom. Aquí no. Y digo que no porque aunque sea una sitcom porque dura una media hora, no lo es. Hay que diferenciar. Yo soy Bea, Betty la fea y similares son culebrones, graciosos pero culebrones. La diferencia entre un culebrón y una sitcom es que cuando uno ve el primero es consciente de que está viendo una porquería. Además a lo largo del capítulo se suele decir mucho esto "qué mala es... pero cuanto me gusta". A ver esto de mala... no es que sea mala. Yo soy bea es un gran producto, pero tiene un guion para crédulos, para personas que saben a lo que están. Que se dejan llevar por la magia de la pérdida del tiempo, de la tontería más profunda y de la diversión más sana.

Por mi parte no sabría si quedarme con la elegancia de Weeds o con la honestidad de Entourage, ambas me tienen enamorada. Que Me llamo Earl no esté nominada es para darles de cenar a todos un filete con patatas y polonio. Son las tres mejores sitcoms de los últimos años. Para mí Scrubs ha caído en picado, pero voy dos años retrasada, así que esto debería haberlo escrito en un resumen anual anterior.

Las nominaciones a actriz de comedia son de locos. Marcia Cross está nominada por la única temporada en que hace el panoli. Quizás se lo den para recompensarla por el sinfín de humillaciones. Lo recibiremos con gusto pero no olvidamos.

Mary Louise Parker es mi favorita. Ya me acostumbré a sus muecas y no puedo vivir sin ellas. Pero atención, en esta categoría las nuevas pisan fuerte, cuidado con la fea.



Actor: Jason Lee. Siempre.

Secundarios es un batiburrillo. Porque aquí meten a todo el que no saben donde meter. Secundarios de sitcom, de drama, de miniserie... de locos. Mis favoritos son Elisabeth Perkins que es una diosa absoluta en Weeds y el personaje del año, Hiro Nakamura que aunque nos duela a los fans de Jeremy Piven, va a ganar.

Con respecto al cine hay un par de cosas relevantes que están en el apartado de comedia.

Gracias a Dios Meryl Streep está nominada, que sino me muero. Y gracias a Dios, como los Golden Globes separan comedia de drama, está en un apartado diferente a Penélope Cruz que espero que se lo lleve todo porque llora tan bien que sé que verla recoger un Oscar me va a hacer vivir uno de los momentos más emocionantes de la historia de los premios. Además que la vi crecer y me haría muchísima ilusión de verdad. Y que coño, me gusta mucho como actriz, aunque a veces lo haya hecho tan mal. Eso sí odio Volver.



Borat, esa comedia maravillosa e inteligentísima (sí, esto decimos sus fans para no sentirnos tan tontos) está nominada. Yo alucino de verdad. Para mí es una gran película, y no solo porque sea una crítica mordaz a la sociedad americana, que eso es obvio, sino por su extraordinaria manera de hacer ficción a través de una realidad manipulada con descaro e inteligencia. Borat es una película que pasará a la historia, pero no entiendo que se la nomine a los Globos de Oro. Me hace gracia y me gusta, pero en realidad lo que me choca es que esta gente haya sabido apreciarla. Esto suena presuntuoso. Ya. Bueno. Sí. Lo es.

En comedia también están nominadas dos de mis películas favoritas del año, El diablo viste de Prada y Pequeña Miss Sunshine. Y esto es muy interesante porque las 3 se complementan totalmente porque son opuestas, son 3 comedias completamente distintas.

El diablo viste de Prada es una screwball en toda regla. George Cukor o Howard Hawks podrían haberla firmado y no, no se me agarren la cabeza ni empiecen a sacar al cinéfilo rancio que llevan dentro. Es elegante, con situaciones divertidas, con secundarios de esos que ponen la guinda y la hacen más grande. La película se mueve en el género con dignidad, pasando por la comedia romántica sí, pero manteniendo el tipo. El diablo viste de prada no es una peli sobre la moda y mucho menos una cenicienta. Es un Wall Street con trajes de Dolce & Gabbana. Juega con los tópicos para hablar del poder y su capacidad de seducción. Es una película sobre las decisiones, sobre los caminos que no se pueden recuperar. Sobre las mujeres, reales o no, qué mas da. Hay mucho de real en este tipo de caricatura, a veces mucho más que en una peli social. Y sale una ropa absolutamente maravillosa.

Pequeña Miss Sunshine es todo lo contrario. Esto no es elegante. Es el esperpento llevado a la carretera. Es de Sica y Dino Risi. Tiene la garra de la comedia italiana y la frescura de la americana. Tiene un guión perfecto, en el que los personajes cambian sutilmente y todo fluye de manera lógica y simple, y claro, escenas hilarantes, que al fin y al cabo son las que la convierten en una joya. Ah... y aquí tengo que decir que Greg Kinnear está maravilloso. Es uno de los mejores actores que hay.

Y ahora es cuando hago mi lista de las cinco mejores películas del año que es jodido porque me cuesta llegar a una quinta. Y además esta lista es un poco suigeneris porque yo no meto nunca las pelis antes de los Oscars, porque me parecen super antiguas y porque solo pongo las que he visto en el cine. Sé que las de Clint Eastwood estarían ahí, pero como no se estrenaron... Yo es que confío ciegamente en mi Clint. Ah, y con respecto a esto no puedo entender que las dos pelis de Clint Eastwood no estén nominadas a mejor película pero que él lo esté como director por dos veces.

Mis 5 mejores pelis:

Borat
El diablo viste de Prada
Pequeña Miss Sunshine
Hard Candy
MI III

Mejor que no intenten descubrir qué significan las siglas de la última, no vayamos a tener un problema. Eso es todo por ahora. ¡Feliz Navidad a todos! Nos vemos el año que viene.

16 diciembre 2006

No sé de qué hablar

Lo admito, ha pasado después de 8 meses. No tengo ni idea de qué escribir. Así que dedico la entrada a mi amigo David, que dice que me deje de televisión y hable de cosas aún más superficiales. Pero prometo que será solo esta vez.

Pero esta ausencia de ideas se debe a varias cosas. Primero a un viaje a Londres del que no me he repuesto (Sí, yo fui parte de ese colectivo español que hizo que Oxford Street pareciera la Gran Vía en domingo). Y por otro lado porque en medio de la resaca del viaje se me ocurrió grabar un corto para el Notodo y además en mi casa. De terror vamos.

Lo de Londres... a ver. Yo ya lo conocía, esta era la segunda vez, pero estaba precedida por la ansiedad. En mi viaje anterior yo tenía 20 años y un novio marxista. Solo podía ver Harrods desde fuera, comía y cenaba pizzas de buffet, compraba los postres en los supermercados y espiaba a las señoras tomar el té apoyando la nariz contra escaparates helados... como en ese tango que dice "De chiquilín te miraba de afuera, como esas cosas que nunca se alcanzan, la ñata contra el vidrio, en un azul de frío, que solo fue después viviendo igual al mío...".

Ser un personaje de tango no es nada bueno, así que tenía que redimirme. Cambié más euros de lo lógico para obligarme a gastarlos, reservé con tres meses de antelación un Afternoon tea en el Ritz, porque si se hace, se hace bien y planifiqué el viaje para dedicar un día entero a comprar toda la ropa posible.

Harrods y uno de sus escaparates,
e
l tema era Casino Royale


Hay muchas cosas que ver en Londres, pero dos son las más importantes. Fortnum & Mason y Top Shop.

Parte del escaparate de Fortnum & Mason dedicado
a Alicia en el país de las maravillas

Fortnum & Mason es un almacén pero en plan pequeño, exquisito y chic. Tiene una planta entera de comidas, chocolates, galletas, patisserie y un supermercado que riete tú del club del gourmet. Las calabazas parecen de plástico y todo huele a hongo recíen arrancado del jardín trasero del palacio de verano de la reina.

El supermercado de lujo

En una planta superior puedes encontrar un dominó de 500 euros, una mesa para que tu madre juegue al bridge con las amigas de 6000 euros... Es como un Corte Inglés de miniatura que vende solo las cosas caras y estupendas. No hay una planta de cosméticos, los cosméticos están junto a una cama, a sus cojines, a su cómoda... todo colocado. Super lógico y decadente. No sé si hay ropa, mi novio no tuvo tanta paciencia.


Cositas bellas, inservibles e inaccesibles

Y Top Shop es una tienda que está en Oxford Street. Tengo entendido que es la tienda de ropa femenina más grande de Europa. Tiene 4 plantas. Cuando una entra a una tienda así, además sabiendo a lo que va... sabiendo que son las 9 de la mañana y que le esperan unas horas de cansancio que ni en una sesión de step, no se para ni a mirar el directorio del edificio. Ve ropa y se tira de cabeza. Así que después de dos horas, de entrar 10 veces en el probador y de elegir por fin las 5 prendas perfectas, de coger el recadito para mi hermano y de ser completamente feliz... cuando estoy a punto de sacar la cartera para pagar veo el directorio. Hay una planta más. Pone Vintage encima. En ese momento te entra un sudor por el cuerpo y te preguntas ¿Voy a la caja o sigo adelante? Y piensas que si Thelma & Luise siguieron adelante tú también. Una hora después salía con las prendas definitivas, más cansada pero más feliz. Y todo esto lo pude hacer porque había negociado con mi novio que esa mañana él se fuera a ver momias al Museo Británico que yo ya las había visto y con aquella vez había tenido suficiente.


Ir al Ritz fue todo un acontecimiento. El afternoon tea consiste en una bandeja de 3 pisos con sandwiches, scones, patisserie francesa, champagne y té. Claro que nosotros eso lo veíamos de otra manera. Una bandeja llena de exquisiteces que gritan cómeme ya. Así que empezamos a atacar los sandwiches de huevo, de pepino, de salmón que son super típicos allí, luego los scones... luego un pastelito francés con un sorbito de té, el pepino me pega más con champagne... otro scone... y de pronto vemos que el camarero vuelve con más sandwiches para reponer en las bandejas. En ese momento me freno en seco, le digo a mi novio que deje de comer y que observe a su alrededor. Todos los presentes iban aún por los sandwiches. Estaban riendo, y tomando té y charlando... no estaban allí para engullir. Claro que ya era tarde para volver atrás porque nuestra bandeja estaba llena de lagunas.



No sé qué hacen los ingleses pero pueden estar una hora tomando el té sin parar de comer y de beber y manteniendo su bandeja de tres pisos intacta. Es mágico. El camarero realmente nos trataba como a príncipes. Yo aproveché para pedir más scones que son lo mejor de Inglaterra con diferencia. Además como mi abuela me los hacía de pequeña cada vez que comía uno me acordaba de ella. Son blandos por dentro y duros por fuera, los sirven calientes y acompañados de crema de mantequilla y mermelada de fresa. En el hall del Ritz, Ron Wood de los Rolling, se me coló en una foto así que la tarde fue redonda.


un scone

Londres también tiene otras cosas maravillosas como La National Gallery, Candem, la Tate modern (aunque no me gusten sus obras de arte, adoro el edificio), Carnaby Street, Harrods y un Apple Store impresionante en el que puedes usar cualquier ordenador para jugar con todos sus programas, guardar los cambios y hasta chatear y mandar emails. A todas horas, al fondo, hay un seminario de algo... estaban presentando la Canon EOS400 y otro día sesión de Final Cut... vamos, una maravilla total.

El Apple Store más grande de Europa

Ah por cierto, si piensan comprarse una cámara digital compacta. No pueden dejar de tener la Canon Ixus 850. Todas estas fotos están hechas con la cámara y atención, todas sin flash. Tiene un estabilizador óptico de la leche.

De series no compramos nada porque no hay nada con subtítulos al español. Hay series con subtítulos en húngaro, únicamente. Es de locos. Esto es culpa de las distribuidoras españolas no?

Con respecto al idioma, es muy gracioso porque el inglés habla por un tubo. Si tú le preguntas por ejemplo "se va por aquí a Picadilly?" ellos no se limitan a decirte que sí, te sueltan el discurso. Y claro, llegas a dudar. Porque con un sí rotundo seguirías el camino correcto pero si el tío se ha tomado tanto tiempo en explicártelo será porque no es tan sencillo, en alguna parte tienes que girar y no sabes donde, porque te perdiste en el segundo párrafo. Son la leche. Se pasan de amables.

El London eye y yo

Y el tema del corto... a ver... como explicarlo. Nunca pero nunca, pero nunca nunca graben un corto en su propia casa. Al menos no si tienen que hacer una mudanza para convertir un salón en un despacho. No si la mitad de sus muebles son de cristal. Es más, nunca graben un corto. Con lo sencilla que es la vida dedicándose a ver la tele.

30 noviembre 2006

La televisión

Recuerdo haber disfrutado como loca del Show de Dick Van Dyke, aunque no recuerdo ni el show ni mucho menos otro Dick van dyke que no fuera desollinador. Era muy pequeña y seguramente no entendía nada de lo que veía. Pero a mí el tipo me hacía gracia y no me perdía ni un capítulo. Mi padre me cuenta que nunca jamás se había reído tanto viendo la televisión.

Por lo visto Dick Van dyke era el guionista de un programa llamado El show de Alan Brody. En esa época se usaba mucho esto de ponerle a una serie el nombre del actor protagonista, aunque el personaje ni siquiera se llamara como él (era Rob Petrie).


El nombre de este blog es el bonito título en castellano de El show de Mary Tyler Moore donde ella tampoco hacía de sí misma. Esta serie no solo no la recuerdo sino que ni siquiera la he visto. Pero cuando una necesita el nombre de un blog se agarra a cualquier cosa. Y encima luego me enteré de que estaba usado por otro blog además muy famoso sobre televisión. Así que llevo meses intentando encontrar otro nombre pero no doy con el bueno. Si tienen alguna idea ya saben, regálenmela.

En esas series el mundo de la televisión se abría por primera vez al espectador y además lo hacía con unos personajes totalmente nuevos, amas de casa que hasta hacían la comida en pantalones y mujeres que salían a trabajar.

Aquí la televisión podía contarse de cualquier manera porque el público aún seguía anodadado con el hecho de la existencia del medio. Así que se creía cualquier cosa.

Estas formas de egocentrismo televisivo han cambiado de los 80 para acá. Curb your entusiasm está protagonizado por Larry David, pero es que además es el Show de Larry David. Ambos son productores y claro, el Larry David personaje solo muestra una parte del real.

En este momento, en el que todo está inventado y donde cualquier atisbo de originalidad es bien recibido, hacer Curb your entusiasm, un reality ficcionado sobre las neurosis (que no son pocas) de un productor de televisión es una apuesta segura. Claro que aquí el mundo de la tele y del cine se ve de lejos. Lo importante es la estupidez de este hombre y su manera de enfrentarse con la vida.

Yo soy muy fan de una serie que se puso en el plus hace más de 8 años. Se llamaba El show de Jackie Thomas. Y aquí el personaje sí se llamaba Jackie Thomas pero no el actor que era Tom Arnold. Esta serie iba sobre unos guionistas provenientes de varias series famosas (el que venía de Cheers se jactaba de ello a todas horas) que formaban un grupo de trabajo donde tenían que pelear constantemente con el ego de la estrella, que era Jackie, un hombre machista, misógino y paleto que quería acapararlo todo. Recuerdo un capítulo donde pedía que quitaran del guión a un pastor alemán porque le robaba plano. El personaje que hacía Jackie Thomas era el típico personaje de Sitcom entrañable, del estilo de Bill Cosby y claro, era totalmente opuesto a la personalidad real de su protagonista.


Los guionistas pasaban verdaderos calvarios para sacar un capítulo adelante. Esto es lo más parecido que había visto hasta ahora acerca del mundo televisivo real, que al final salía bien parado porque creo recordar que todos acababan ganando a costa de Jackie que siempre la cagaba. Me encantaría recuperarla pero no la encuentro por ningún sitio.

Hay muchas maneras de imaginar el mundo de la televisión. Leyendo un montón de blogs que hay por ahí te encuentras con anécdotas de guionistas realmente duras.

Yo con la televisión no tengo relación, pero la tuve una vez. Yo había escrito algún corto y me llamaron de una tele autonómica para que escribiera un guión de programa de variedades, un sketch del estilo de Noche de fiesta. Me dijeron que era una prueba. La escribí y la mandé. No me contestaron. El programa empezó y pensé que no les había gustado nada. Pero a la semana me llamaron para ver si quería escribir todos los capítulos. Dije que vale pero que cuánto. Me dijeron que muy poco. Yo que era muy chula, dije que por menos de 300 euros no encendía el ordenador. Miren que cantidad más absurda pero bueno. La tele estaba empezando, el tío me lloraba... Me decía que era mi oportunidad de entrar en la televisión y bla bla bla. Yo que quieren que les diga. A mí escribir comedia me estresa mucho y no me pensaba estresar por menos de 300 euros el sketch, que además era de 15 folios. Dije que no y ya.

Unos días después mi capítulo salió al aire ¡Mi prueba! Sin mi permiso. Empecé a llamar por teléfono como loca. Nadie me atendió claro, hasta que una secretaria me comunicó que ya podía pasar a cobrar. El cheque era de 15.000 pesetas. Que dicho en pesetas suena como más humillante.

La serie Studio 60 comienza con un director que le pide al ejecutivo de turno que por favor durante el show que está a punto de empezar le permita poner un sketch. El ejecutivo dice que el sketch no es gracioso. El director le dice que no sólo es gracioso sino que es lo único gracioso del programa. Después de una acalorada discusión el director acepta el trato. No habrá sketch, y todo seguirá como siempre. Pero en cuanto el programa empieza el director irrumpe en el plató y suelta un discurso a lo Peter Finch en Network acerca de la televisión, del mal gusto y de la estupidez general. El discurso dura 53 segundos, el tiempo que tarda un revolucionario realizador en cortar la emisión que encima es en directo. Y en cuanto corta empiezan los créditos.



Cuando esto sucede a una le entra un sudor frío por todo el cuerpo y de pronto se encuentra con los ojos como platos y la boca abierta pensando que le da igual que la serie se acabe para siempre que con eso ya tiene.

Studio 60 es una serie real sobre la televisión real. Supongo que habrá mucho de edulcorante, no lo sé, pero promete sangre y verdades extremas. Es una serie elegantísima con una fuerza visual bestial que ríete de Urgencias y sus steadys. No sé lo que pasará en el futuro. No sé si la cosa va a empeorar. La serie tiene componentes estupendos. Tiene una pareja de ex maridos que siempre da juego. Hay una relación de profunda amistad entre los dos guionistas. Hay una soltera de muy buen ver que seguramente le robará el corazón al divorciado. Hay un tremendo malvado al que seguramente veremos humillarse. Y lo más importante de todo, es muy graciosa. Pero ya les digo que me da igual lo que pase, yo con esos primeros diez minutos tuve de sobra. Supongo que es el mejor principio de la historia de las series.

Studio 60 la echa la NBC y ha perdido muchísimos espectadores desde el comienzo y baja en picado. Sólo tendrá una temporada pero eso sí, acabará.

Y no me extraña esta pérdida de público porque ¿A quién le gusta enfrentarse con la verdad? Si uno ve la tele para evadirse de los problemas ¿Le sentará bien que le digan qué clase de basura ve a diario y que le muestren de esa manera tan cruda el mecanismo interno de su pasatiempos favorito? Hay verdades que es mejor no saber.

23 noviembre 2006

Héroes

No hay más capítulos de Lost hasta febrero, Prison Break dentro de una semana hará un parón enrome... Ja! ¿Y qué? No importa. Porque tenemos Héroes.

Perdónenme la algarabía porque tengo que decirles una cosa. Yo soy una enferma ¿vale? He caído. No hay salida para mí. Pero ustedes están a tiempo. Creanme cuando les digo que no se acerquen a esta serie. Sigan con sus vidas como hasta ahora.




Héroes es una serie de la NBC que va de superhéroes. Y no, no tiene nada que ver con Smallville ni hay ningún Duende verde. El héroe aquí es un elegido que necesita encontrar una misión para reconducir su vida, un mártir que oculta un poder que no controla para que no lo tachen de loco o de asesino y de alguna manera es consciente de que tiene un destino que alcanzar. Y la ciudad es Nueva York donde el horno no está para bollos y mucho menos para ideas románticas de mesías que salvan universos.

Los héroes son muchos. Diría que hay más personajes que en una serie española. Los hay de todas las razas, edades y colores y además, son guapísimos.

Si hay un protagonista ese sería Peter Petrelli que es Milo Ventimiglia (nuestro querido Jess en Las chicas Gilmore y futuro Rocky Balboa), el hermano de un político que hace campaña para llegar al Congreso, y la hace cueste lo que cueste.


Además de haber un montón de caras conocidas, sale Greg Gumberg que parece que paga por actuar en las series. Qué cabrón, no se pierde ni una.



Hay varias cosas que molan en Héroes. Desde luego hay un gran parecido con los Xmen, solo que en este caso los hombres normales no saben de la existencia de los superhéroes. Ésta es una serie de continuidad, nada de episodios independientes, es de las de comerse las uñas y pegar un par de alaridos cuando aparece el Continuará... final.




Los personajes son magníficos, no nos importa lo que piensen, no hay un tratamiento importante de cada uno de ellos, ni siquiera de su pasado. Pero son encantadores. Desde una madre soltera que se dedica al sexo por Internet, un pintor drogadicto, una cheerleader que lo único que quiere es ser una chica normal, un policía que no logra sobresalir... El villano es un gran hijo de puta y un japonés llamado Hiro es de esos personajes que aparecen y cambian la historia de la televisión.



Hay un par de elementos que la relacionan con Perdidos y con Prison Break pero además mejorados. Con Perdidos tiene en común el tratamiento de los personajes que se van encontrando y que se entrelazan los unos con los otros (pero gracias a Dios aquí no hay flashbacks). Y con Prison Break, la excelente motivación que hace que todo esto tenga sentido. El objetivo final concreto y certero. Si Lilcolns Burrows no fuera a morir en la silla eléctrica a qué tanta angustia y tanta tensión. Pero Michael tiene que cumplir su objetivo, tiene que salvar a su hermano en menos de un mes. Lo demás puede esperar, la muerte no.

En Héroes la motivación es espectacular. Perferiría que dejaran de leer porque es mejor no saber nada y descubrirlo en el piloto. Aquí el mundo tal como lo conocemos se va a acabar. Una bomba nuclear va a asolar la ciudad de Nueva York. Pero además de verdad porque lo vemos. Vemos el momento de la explosión. No hay salida, claro, a no ser que los héroes lo solucionen. Tienen un mes. Y en contra la sensatez de quien no se traga eso de viajar en el tiempo y mucho menos de cambiar la historia.


16 noviembre 2006

Empatía

El otro día viendo la fantástica Desperate Housewives (sí amiguitos, la tercera temporada ha subido el nivel como la levadura en agua caliente) me di cuenta de una cosa, hay personajes que son unos verdaderos hijos de puta y que nos caen bien. Y no me refiero a corderos con piel de lobo como House, me refiero a verdaderos monstruos que a lo largo de su vida por lo menos han matado a una persona.

Normalmente el asesino nos cae bien cuando es el prota. Pero cuando por el contrario pone en peligro la vida del protagonista no debería ser así. Yo creo que el actor tiene muchísimo que ver y creo que los productores lo saben y a veces, por miedo a que un personaje nos caiga mal ponen a un actor carismático para que nos entre mejor, es el caso de:

Lynn Mc Gill

En la 5º temporada de 24 (si no la has visto no sigas) llega a la UAT una personita regordeta y simpática. A todos se nos pone una sonrisa en la cara y lo imaginamos con pelucas ridículas y pelos en los pies. Así que cuando unas horas después se pone gilipollas y está a punto de destrozar la misión de Jack no deseamos matarlo ni mucho menos porque nos gusta. Sin Sean Astin, la gran escena de la temporada (la del gas en la UAT) no hubiera sido la misma porque no solo nos daría igual lo que le sucediera al personaje, sino que querríamos verlo retorcerse de dolor.

Orson Hodge

Kyle Maclachlan
aparece al final de la segunda temporada de Mujeres despeseradas (no sigas si no estás al día con la tercera) . Ayuda a Susan Mayer en el cine, mientras Mike Delfino tiene una cita con otra y nos encanta porque le va a dar un poco de aire fresco a una trama que nos importa un bledo. Al final de la temporada, cuando Mike vuelve con Susan, Orson de pronto deja de ser un panoli, y se convierte en un asesino despiadado. Atropella a Mike que se queda en coma y además se enamora de Bree Van de Camp, a quien por lo visto todos los hombres manejan como quieren.
Cuando empezó la tercera temporada yo estaba mosqueada. Bree había pasado de un farmacéutico psicópata a un dentista psicópata. La trama del primero no cuajó tanto como esperábamos porque prometía más sufrimiento y sobre todo más suspense. Pero la cortaron de cuajo, quizás porque ya imaginaban esta otra... no sé.
La cosa es que se parecían. Bree se enamora de dos hombres que han matado a gente y que la tienen engañada. Uno de ellos a su marido y otro a su propia mujer.
Pero claro, ahora la cosa es distinta porque aún sabiendo que ha atropellado a Mike, aún imaginando (no lo sabemos a ciencia cierta) que ha matado a su mujer, que odia a su madre, que ha asesinado a una francesa ¡este tío nos cae bien!
Me encantan las caras de complicidad que le pone al hijo de Bree. Me encanta como la ayuda en la cocina y como se complementan cuando descubren una mancha de vino en el mantel. Están hechos el uno para el otro, y por más asesino que sea, es el asesino que Bree necesitaba en su vida. Además ha valido la pena que Susan cambiara a Mike por Ian, que es un encanto y no se lía a tiros con la gente.
No sé si será cosa del personaje, pero ¿como puede caernos mal el agente Cooper?



T-Bag

Pederasta, psicópata y asesino. Sí, pero nos encanta. Al principio debo reconocer que no me gustaba mucho porque no le dejaba sacar el tornillo a Michael. Pero después la cosa mejoró.
Abruzzi era un tarado y álguien tenía que enfrentarse a él. Cuando se metió en el grupo de trabajo pensamos, mierda, éste la caga. Pero luego se convirtió en el más gracioso.
Es ese tipo de personaje del que no se puede prescindir a pesar de que éste sí que es un verdadero hijo de puta. Y aunque el actor es deconocido y ni siquiera es guapo, ni agradable, cuando sale, el resto del plano desaparece.