29 agosto 2006

supermodelos

Este domingo a pesar de tanto Bauer y tanto Emmy me acordé de grabar el nuevo reality de Cuatro, Supermodelo 2006, presentado por Judith Mascó. Ja, me iba a perder yo semejante experimento.

La verdad que mucha ilusión no tenía porque si los concursantes no cantan y no son unos paletos mucho donde mojar no queda. Pero claro, había un par de detalles en los que yo no había caído: son modelos, compiten por llegar a ser una top, o sea, compiten para ser multimillonarias y son mujeres ¡Es como vivir un Miss España en el backstage pero multiplicado por mil! ¡Estas chicas se van a sacar los ojos!

El programa al principio parecía flojo... la Mascó estaba encorsetadísima con un miedo escénico tremendo. Pero la cosa empezó bien, esta gente de Zeppelin sabe mover los hilos. Si las concursantes iban a ser 13, el programa empezó con más de 20. Se cargaron al resto con una crueldad elegantísima. Las hicieron entrar a todas en una habitación actristalada llena de nombres pintados. Si tu nombre no estaba en la pared a la puta calle. A mí estas cosas me gustan más a lo Bob Fosse, las nombras, les haces dar un paso al frente y cuando creen que son las elegidas les dices gracias por venir. Muajajajajaja. Perdonen es que soy una guionista de realitys frustrada.



Con las 13 definitivas empezó el espectáculo. Las profesoras se presentaron en plan Debbie Allen : aquí no se viene a jugar, se viene a sudar. Ni las chicas ni yo nos lo creíamos claro. ¿Qué les iban a hacer? ¿Las iban a obligar a desfilar sobre serpientes? -joder, qué buenas ideas que tengo- ¡No! ¡pero casi! Les pusieron unos tacones 3 números más grandes.

También las llevaron al zoo y las tiraron una a una en un estanque lleno de peces gigantescos. Muchas no se atrevían, lloraban, juraban que le tenían pavor al agua y aun sabiendo que se estaban jugando su futuro decían que no.

Otro día el fotógrafo les hizo fotos en pleno verano con trajes de invierno subidas encima de una cinta de correr. Las chicas tenían que poner cara de estar de fin de semana en Sierra nevada y también hubo llantos. El fotógrafo es un ser desalmado del que ya soy super fan. Les decía cosas como "no tengo nada, no haces nada, deja de reir así ¡pon cara de algo!".

Aunque no todo fueron pesadillas, las llevaron al Corte inglés que estaba cerrado y las dejaron en la planta joven para que escogieran en 10 minutos 2 conjuntos enteros. En la nota final iba a contar el buen gusto, la eficacia a la hora de combinarlo todo, y la practicidad de la ropa. No me digan que no les encanta. Pero estamos hablando de modelos así que también hubo llantos. A la que eligió dos vaqueros le cayó una bronca monumental.

Bueno, el profe de pasarela es italiano, qué borde es, también soy fan. Las galas son los miércoles, esperemos que la cosa siga con la misma mala leche, que ya me veo venir las críticas de las asociaciones toca pelotas aguando la fiesta.

28 agosto 2006

Emmy

Fue una noche larga pero aguanté hasta el final. Ayer, de 2 a 6 de la madrugada se entregaban los premios Emmy de televisión en Los Ángeles. Este año habían terminado un montón de series y la cosa prometía. Ya saben, eso de justicia poética, de darle a cada cual lo que se merece y había ansiado durante tantos años. Fue así en parte. Pero es imposible hacer justicia cuando el nivel es tan alto. Aquí los ganadores.

No soy una estudiosa de estos premios y tengo demasiada resaca de coca cola como para buscar en google así que seguramente meteré la pata... pero diría que fue el primer Emmy de Kiefer Sutherland por 24, que se llevó también el premio gordo a mejor serie dramática. Yo la sigo por Antena3 y todavía estoy esperando ese giro que me permita entregarme apasionadamente. Pero sé que vendrá, porque Jack Bauer lo vale.

En comedia hubo tristezas y alegrías a partes iguales. La mejor serie de comedia fue The office que no la he visto, pero desde ya puedo afirmar que es imposible que Steve Karell supere al original Ricky Gervais, que es el hombre más desternillante que ha dado la televisión desde Dick van Dyke.

Me alegré muchísimo por Jeremy Piven, ese secundario que durante el capítulo (de El séquito) estás deseando que aparezca. Supongo que el hecho de que su personaje sea un chiflado gritón ayuda. Pero vamos, es absolutamente genial. Me he alegrado tanto que ni siquiera he pensado que él era el causante de que perdieran Jack de Will & Grace y el padre de Malcolm, dos personajes que jamás tendrán una oportunidad porque ambas series terminaron para siempre.


Pero de Will & Grace ganó Megan Mullally, que creo que era su segundo Emmy. Eso nos puso muy contentos.

No sé si se acuerdan de mi teoría del 50% (que es la misma de Belén Rodríguez durante los grandes hermanos), cuando hay dos favoritos gana un tercero. Y eso pasó en varias categorías.

En actor de comedia había tantos favoritos que ganó el de siempre: Monk. Oye, que me parece estupendo, es un actor cojonudo, pero es un poco pesado el tema ¿no? Yo soy de las que opina que hay que premiar a los actores de sitcoms. Y Monk no lo es.

Esto pasó también con la actriz de comedia y miren que lo avisé. Estaban la Kaczmarek y la Messing, y ganó la histriónica de Julia Louis-Dreyfus. Eso sí, estoy deseando ver su serie.

Y por desgracia también pasó con actriz dramática. ¿Como pudieron Frances Conroy y Allison Janney perder ante ¡Mariska Hargitay de Ley y orden!?


Se me ha quedado el cuerpo con ganas de ver Elisabeth I, que se llevó todos los premios a miniserie posibles y la sitcom Mi nombre es Earl, cuyo piloto acaparó todos los artísticos (guion, dirección). Sale Jason Lee. Tiene una pinta estupenda.

No me gustan estos premios de televisión porque premian guiones determinados, la dirección de un capítulo... Si yo diera un premio de televisión lo haría a los guiones en general. A todos los guionistas, a todos los directores... claro que hay tantos. Qué desastre de propuesta. Olvídenla.

Bueno, vamos a lo importante... los cotilleos.

Esto... Los ángeles de Charly. Dios. Como hacían un homenaje a Aaron Spelling se juntaron los tres ángeles. Farrah Fawcett, Jacklyn Smith y Kate Jackson aparecieron mientras la platea entera intentaba cerrar la boca que se le había abierto del susto.

Kate jackson estaba bien, había envejecido como Dios manda, con su fealdad, su delgadez... pero con tanto maquillaje parecía un poco travesti. Farrah Fawcett estaba horrible, bueno, ya la habíamos visto unos años antes en aquellas fotos con cara de recién levantada y sin una gota de maquillaje. Aquella aparición levantó la polémica porque a nadie le gusta ver a una sex simbol en su momento de decadencia. Pero es que esta vez iba maquillada y peinada, y seguía estando horrible. Mientras que sus dos compañeras hablaban del homenajeado, Farrah se tocaba las manos y miraba de arriba a abajo a Jaklyn Smith segurmanete maldiciéndose por no haberle pedido el teléfono de su cirujano. Porque Jaklyn estaba arrolladora. Parecía que acababa de salir del plató de Los ángeles de Charly. Esa mujer invirtió todo su dinero en hilos de oro y en los mejores tratamientos de belleza de La mer, de Estee lauder y del mismísmo Belcebú.

Pobres las otras dos, qué desastre puede hacer un bisturí mezclado con un miedo atroz a la vejez.


No entiendo por qué la gente no sigue los pasos de Hellen Mirren que estaba deliciosa con un vestido blanco inmaculado y con todas las arrugas en su sitio.



El resto de mujeres nada destacable, La Longoria horrible, Evangeline Lilly estaba guapa... El bellezón fue Hethear Locklear que para eso es una estrella exclusivamente televisiva. Y Alexis Carrington estaba estupenda como siempre, claro... con esos novios tan jóvenes que se busca. Heidi Klum estaba para mojar pan, pero la cabrona es modelo y no cuenta.



Pero de todos el más llamativo, el más estrafalario fue... Barry Manilow ¡qué espanto por Dios! Su cara era como la de Doña Rogelia con implante de pómulos. Llevaba unas hombreras que ni yo a los 17. Pero qué feliz estaba con su Emmy.


Conclusiones:

1) No hay nadie más cómico en USA que Jon Stewart y su troupe.


2) Los actores tienen glamour pero los que están detrás de las cámaras ¡son de un hortera! En Hollywood sin un estilista estás perdido.

3) Es necesario abrir una web pidiendo que estos eventos se den con media hora de diferencia para que les de tiempo a poner subtítulos porque es insufrible escuchar a esos traductores infernales. Es imposible pillar el chiste sobre la marcha por más inglés que uno sepa. Y si se ponen a titubear intentando traducir ya no pillamos nada más.

26 agosto 2006

Hola susana

La diva ¿nace o se hace? Se hace. Siempre. Porque las divas crecen pobres, viven en familias conflictivas y sus traumas solo pueden ser superados por joyas y apartamentos.



Susana Giménez se hizo famosa gracias a un jabón. Tenía una nariz horrible pero cuerpo perfecto y mirada de loba. Además eso de la nariz solo era cuestión de años. Ahora su cara es totalmente diferente y su billetera también. Tiene 60 años, hace topless que salen en portadas y es una de las mujeres más ricas de Argentina.




Fue modelo y se hizo tan famosa que pasó a ser actriz. A los 17 años ya estaba casada y sus parejas posteriores siempre fueron más jóvenes (uno de ellos fue Ricardo Darín, que parece que es el hilo conductor de esta serie de entradas biográficas).


Pero de todos sus romances el más sonado fue el de Carlos Monzón, el famoso boxeador con el que vivió una tórrida historia de amor. Se conocieron en el rodaje de una película y se enamoraron, ella odiaba el boxeo y lo convenció para que abandonara. Sus fans estaban como locos porque el tío había sido incluso campeón mundial. Al año de abandonar el boxeo Susana y Monzón se separaron. Él se casó con otra y un buen día, esta chica apareció muerta (ya sé que me estoy yendo por las ramas, pero no me digan que no es interesante) y claro, lo condenaron a Monzón a varios años de cárcel. "Fue un accidente" decía él... qué casualidad, todos los boxeadores dicen lo mismo. La cosa es que el destino quiso que él también se mueriera porque varios años después estando en libertad condicional tuvo un accidente con el coche.




Bueno, volvamos a las cosas bonitas... Susana presentaba un programa de televisión llamado "Hola susana" que tenía mucho en común con el "Hola Raffaella". El programa era criticado por todo el mundo porque Susana siempre había sido una mujer de barrio y con un nivel cultural que hace que Homer parezca un erudito.

Bien, y aquí viene lo que yo les quería mostrar, que creo que es bastante gracioso.





24 agosto 2006

Señorita Andrea

Antes de querer ser Chica maravilla, Penélope glamour o Mujer biónica, antes de los payasos de la tele, incluso antes de hablar, yo quería ser Andrea del Boca.



Andrea del Boca tenía unos pocos años más que yo pero era una estrella. Estaba siempre en la tele. Tenía unos ojos verdes enormes, cara de muñeca, el pelo larguísimo y un padre superfamoso que la hacía protagonizar novelas desgarradoras en las que casi siempre se quedaba huerfanita. A veces directamente nacía huérfana pero 400 episodios después su madre aparecía y todos éramos felices.



Cuando Andrea empezó a crecer pasó de las novelas de internados a las novelas serias. Chacha, hijastra dejada de lado, chica de campo, ella siempre se enamoraba del más rico y el más rico se enamoraba de ella porque era como una fierecilla domada, era la más graciosa, la más pobre y la más guapa.




He encontrado la web de una fan que además de parecer medio psicópata y de tener muchas faltas de ortografía, resume estupendamente la trayectoria de Andrea en la tele. He aquí el ejemplo de la coincidencia de los guiones en algunas de sus novelas (ha hecho más de 40). Lean las sinopsis por Dios.

Señorita Andrea
Celeste
Andrea Celeste

Con el paso de los años y por culpa de su cuna artística, Andrea decidió cantar. Sacó algunos discos pero yo la oía a través de las canciones de las telenovelas. Entiendo que a su familia le pareciera bien pero el resto del mundo ¿cómo lo permitió? No sé, un abogado, una tía sensata, algún amigo de la familia, álguien que dijera "No, Andrea no, las novelas sí, pero esto no, de verdad".

Aquí abajo una prueba, el vídeo además trae sorpresa ¡qué grande Youtube! qué alegrías que nos das.

21 agosto 2006

Abróchense los cinturones

Esta noche vuelve Michael.




Más información sobre la vuelta al cole aquí.