De la desaparición de Crónicas se pueden decir muchas cosas, todas tristes, y una de ellas es la alegría de aquellos que odiaban el programa y que se quedaron a gusto. Siempre me ha hecho gracia toda esa gente que cuando hablaba del programa repetía diálogos enteros de algunos tertulianos. Para no verlo era toda una hazaña.
Yo me pregunto, por qué se alegra uno de que un programa desaparezca? Si ven otras cosas o tienen la tele apagada ¿Qué les importa lo que haya en tele5? Además todo el mundo sabía que la cosa no podía cambiar a mejor. Estaba TNT. Pero ellos sólo querían que Crónicas desapareciera.
En este momento la cosa es tremenda. Antena3 tiene a Buenafuente que vale, es un gran showman pero es un poco rancio. No sé, se me hace un poquito oscuro el plató y me deprime. Hay momentos buenos, pero no tengo la paciencia necesaria para esperarlos. El problema del programa es que es para un ratito. Dos horas son un montón.
Un día estaba yo viendo la primera y me asusté. Había un hombre calvo maquillado como si se hubiera quedado dormido en la playa. Primero pensé -y esto lo digo totalmente en serio- que era una parodia como las de homozzaping en la que imitaban a Paco Lobato (el calvo de la Fórmula 1). Pero luego vi que aquello no era una imitación, que era real y que se trataba de Alfonso Arús.
Yo creo que este programa lleva meses -o años quizás- en la parrilla pero yo lo pillé hace poco. Hay invitados ilustres como la madre de Stallone que se dedica a leer el futuro a través de los culos de las personas y los colaboradores son un montón de chicas rubias que sonríen de vez en cuando y miran a la cámara con gracia. Decir no dicen nada. Entre los colaboradores está también la mujer de Arús, que es algo así como la voz del pueblo y la única que pregunta cosas que importan. ¿No les pasa mientras ven un Salsa rosa -además de llamar varias veces cabrona a Angela Portero- que se dan cuenta de que nadie es capaz de preguntar lo que realmente importa? Pues esa impotencia no se vive en el prgrama de Arús, porque para eso está su mujer.
Por ejemplo, el otro día entrevistaban a Andrés Velencoso (el modelo catalán que sale con Jlo en la campaña de Vuitton) que no soltaba prenda acerca de su vida privada. Y yo pensando, a mí me da igual saber quién es la novia de este tío. Yo solo quiero saber si la cabrona es modelo o si es una persona normal (cabrona también claro, pero si tiene celulitis como que me parece mejor). Y eso mismo le preguntó la mujer de Arús. Pero esa novia que tienes ¿es o no es modelo? Y yo flipando ¡esa mujer me leía el pensamiento!
Bueno, pero lo importante ¿es bueno este programa? No, es una mierda.
He pensado que aquí iría bien una foto de Arús pero luego me decidí por una de Velencoso.

Y por último está el programa de Eva Hache que no está mal. Eso sí, tanto chiste escrito a mí me preocupa. Cada día parece más el club de la comedia. Le quitan naturalidad al asunto. Hay que soltarse un poco, que no se puede ser showman y estar leyendo todo el rato. Ensayen más por favor. Luego está el asunto de los standups y los entrevistadores "caiga quien caiga". Ya cansa esto no?
Miren a John Stewart que hace el mismo programa y no hay nada de eso. Dejense ya de entrevistar a gente estúpida con preguntas imbéciles. Guionicen, actúen, monten. Que ya está bien. Por lo demás el programa estupendo.
De Odiosas prefiero no hablar. Caiga quien caiga les puso una querella o algo peor por plagio. Pero bueno, antes del programa de Cuatro cabezas estaba Desesperado club social y hacían lo mismo.
Pues eso, que las noches han cambiado. Ahora son aburridas. Sardá vuelve, pero por Dios, antes aféitate.











