14 diciembre 2010

The walking dead


He venido corriendo a escribir esta entrada cuando me he enterado de las nominaciones a los Globos de Oro. Indignada estoy de que ésta y no Breaking Bad opte al premio a mejor serie dramática, vergüenza debería darles, pero bueno, tampoco vamos a rasgarnos las vestiduras que son los Globos de Oro y hay que darles la importancia justa, o sea, ninguna.

Cuando se estrenó, The Walking Dead causó sensación. No sé muy bien por qué, si por la mano de Darabont o por todo el ruido que hacen los fans ante una serie de género y más si está basada en un famoso comic americano. El piloto de The Walking Dead nos gustó. A pesar de sus primeros minutos, que levantaron una polémica merecida.

La historia original comienza por el principio, Rick es policía y está en coma en el hospital por culpa de una herida de bala. Se despierta y se encuentra con un escenario infernal. Todo está destrozado y no queda nadie con vida. Sólo muertos vivientes.

Pero la serie empieza por un flashforward. Rick, vestido de policía, baja de su coche y recorre sigilosamente un descampado lleno de coches abandonados y cuerpos sin vida. De pronto oye un ruido. Es una niña que parece abandonada, sin embargo vemos que se trata de una zombie. Rick le dispara en la cabeza.

Una vez que vemos el verdadero comienzo: el del hospital, nos preguntamos que por qué ese capricho tonto de empezar por un flashforward que en realidad no nos sirve para nada. ¿No es más eficaz la sorpresa después del coma? No se ha acabado el mundo ¡se trata de zombies!. ¿Por qué necesitamos saberlo desde antes? Bueno, el comic es muy conocido, démosle importancia. Demos por hecho que el espectador de esta serie lo ha leído, es un guiño para ellos: "sabéis de qué va esto, vamos al meollo". Y por otro lado sienta las bases de todo lo que vendrá luego "Aquí va a haber muertes, ojo, pero además es que matamos niños". ¡Guau! estos van a por todas.

Ahora que ha terminado la primera temporada y sabemos lo que nos ha dado la serie hay que echar la vista atrás y analizar esa primera escena.

La atmósfera de esos primeros cinco minutos de serie prácticamente no se vuelve a repetir. Los zombies en ningún momento tienen esa importancia. Están ahí, son una amenaza pero muy llevadera, con un par de pistolas estos se los cargan. Los zombies son secundarios. El suspense brilla por su ausencia. No me funciona esa escena como escena de presentación. Además, tampoco hemos visto algo mucho más fuerte que la muerte de esa primera niña.



Hay un tema sobre esta serie que creo que está poco aprovechado. El mundo se ha terminado, no hay reglas ni estamentos pero uno de los supervivientes es poli. Una se imagina que tendrá que ganarse su título a base de trabajo y de lucha. Lo lógico no es que llegue y sea el líder. Digo yo. La gracia era el conflicto entre lo que es y lo que le toca ser en el nuevo universo.

Pero a pesar del principio (que no vi mal en su momento, ahora sí), los primeros capítulos me parecieron estupendos. Y más que nada la escena en la que el negro que vive en casa de Rick tiene a su mujer zombie en el punto de mira y está dispuesto a liberarla con un tiro en la cabeza. Yo no soy una experta en pelis de zombies pero nunca había visto un tratamiento igual. Hasta ahora habían sido inertes y anónimos.

Los siguientes capítulos tenían el punto perfecto de suspense. El tercer capítulo, en el que tienen que volver a la ciudad por las armas fue realmente apoteósico, narrativamente bonito, intenso y angustiante. El problema vino después... en realidad el problema vino EN EL CAMPAMENTO.

El campamento se podría decir que era como la isla. Estaban todos, el señor mayor, la rubia que ponía morritos, la morena de brazos tonificados, el chino... Cuando tienes tantos personajes, dios mío, úsalos en serio o cárgatelos pero no nos marees. No, porque no estamos para esto. Vimos una primera escena de suspense con un poli y una niña zombie ¡Danos eso! No nos metas en un LOST, ya pasamos esta etapa, ya lloramos lo que teníamos que llorar. Vimos a los coreanos decirse lo mucho que se querían. No es el momento, no lo queremos, gracias. Queremos tripas, sangre, Atlanta. De verdad.

Yo ya me mosquée en el capítulo dos cuando la rubia empezó a hablar de su hermana. También me mosquée durante el piloto cuando vi a la mujer de Rick liarse con su mejor amigo. Primero, no entendía por qué teníamos que saber que la esposa y el hijo habían sobrevivido, pero bueno, esa es cosa mía, en el comic el campamento está desde el principio y la mujer está ahí. Y segundo, que esté liada con el amigo y que eso quede claro en el piloto me parece un error. Era como si Darabont nos pusiera un cartel enorme: "¿Ven todos estos zombies? ¿Esta mandíbula sobresaliendo de la cara? ¿Estos intestinos asomando? Pues la serie no va de esto, en realidad va de las personas que luchan contra esto, ESA ES LA VIOLENCIA QUE NOS IMPORTA". Qué pereza.

Hay cosas que es mejor encontrarte en el camino pero cuando todo viene tan explicado y subrayado, qué coñazo ¿no?

Pero la cosa, lo realmente importante, lo que yo quiero criticar más que todo lo anterior es que me la suda todo. No sé donde quieren ir, ni por qué. No me interesan ni ellos, ni sus hijos ni las rubias ni la negra ni el chino ni el viejo.

Por cierto, el chino al principio empieza siendo un tipo graciosete y sarcástico y dos capítulos después llora por los rincones. Me gustan los hermanos malos y parece que son los que realmente van a dar juego de aquí en adelante.

Que vayan todos juntos de aquí para allá buscando quién sabe qué, a mí no me interesa. Y eso no es culpa mía, es culpa de querer abarcar mucho y no saber qué es exactamente lo que se quiere contar. A lo mejor la segunda temporada es una maravilla, no lo niego. Pero ésta ha sido una temporada mediocre. Yo me quedé igual. Terminó y nada se movió dentro de mí. Sentí lo mismo que cuando termina "Sálvame".

Y bueno, si digo que Sarah Wayne Callies me cae fatal, ya lo digo todo. No se puede tener esos ojos de loca ¿qué clase de personaje es ese?. El prota además me recuerda a Dan Humphrey y eso termina de descolocarme. Queremos guapos coño, que con guapos todo se lleva mejor, aunque los personajes estén escritos como el culo.


06 diciembre 2010

Ricas

La segunda temporada de Mujeres ricas terminó ayer en La Sexta y yo espero que no haya sido la última si no me ataré a un árbol en la puerta del chalet de Mariana Nannis hasta morir.

Cuando empezó la temporada yo tuve sentimientos encontrados, por varias razones:

1) Las mujeres sabían a qué atenerse. Habían visto los programas, y sobre todo el programa final en el que por primera vez se sacaban a la luz declaraciones off the record.

2) Todas ellas se habían criticado entre sí.

3) El programa había tenido éxito, es decir que había que explotar lo bueno, lo que el público quería, con la consiguiente pérdida de frescura. ¿Iba a ser esta vez todo impostado?

4) Todas ellas se hicieron famosas y entre una temporada y otra tuvieron tiempo de recibir todo tipo de feedback : adiós a la inocencia.

5) ¿Por qué ricas nuevas? ¡Queremos ver más a Nannis y menos a Romanov! ¿Y las Collado? ¿Cómo podremos vivir sin ellas?

Bien, cada uno de estos puntos ha sido rebatido. Todo en esta segunda temporada ha sido perfecto. Y aunque parezca mentira, los off the reccord se multiplicaron y fueron maravillosos.

Verónica

Verónica Pucci es una peruana de 40 casada con un millonario octogenario. Por amor, claro que sí. El hombre es como Eduard Punset pero en italiano y en mucho más anciano.

Verónica no entiende de tallas, todo se lo compra pequeño, tiene el pelo naranja porque todavía no se inventó ningún decolorante que haga milagros y lo peor es que no combina con el intenso marrón de su piel por culpa de un maquillaje cuatro tonos más alto de lo permitido.

Verónica se dedica a comprar. Compra electrodomésticos para cambiar una cocina que al final nunca cambia y caballos que nunca monta. Es una de esas mujeres ricas que una tiene ganas de abofetear y llevarla de compras por Ortega y Gasset. Aunque lo bueno que tiene Verónica es que su personalidad está muy definida, cree demasiado en sí misma y seguramente diría que un Chanel es demasiado aburrido para ella. Ella solo podría usar vestidos de Versace blancos.

Su paso por el programa seguramente habría pasado desapercibido si no fuera por él:


Se llama Víctor, es el chófer peruano y ya tiene grupo de fans en Facebook. Tanto le saca a los perros como le prepara los canapés para la fiesta. Ella a cambio de tanta entrega le regala de vez en cuando electrodomésticos nuevos perdidos en el trastero. Víctor es lo mejor que nos ha dado el programa pero lo demás no se queda atrás.

Natasha

Al principio fui reticente. ¿Una rusa muy sosa enseñándonos la opulencia de su hogar? ¿Dónde estaba la gracia? Ésta es rica de verdad, educada, guapísima. Nada que objetar. Me aburro.

Pero ésta fue la historia que más me cautivó, la única historia con giros, con personajes que evolucionan y ojo, sentimientos reales.

Natasha pertenece a la dinastía Romanov, vive sola con sus hijos en Marbella aunque está casada con un millonario ruso que no le hace ni caso. Como Natasha no tiene nada que hacer ha decidido ser cantante y ha contratado a Pedro Rilo, un productor musical para que le preste una canción y se la produzca con videoclip y todo.

Natasha ya dejó claro desde el primer programa que su relación con su marido era más de amistad que de amor y esto lo dijo en un vídeo colgado en internet que su marido puede ver cuando quiera: "He pensado en separarme pero no lo hago por mis hijos". Pero en los vídeos el marido no sólo puede ver lo que ella dice (que con suerte no entiende nada), sino ver lo que ella hace con su productor y la manera en que lo mira. Pedro y Natasha cantan canciones de amor en los atardeceres de Marbella. Cuando ella cumplió 40 se compró una Harley que no puede conducir porque no tiene carnet y se puso un tatuaje en el hombro emulando al de Melanie que pone "Pedro".

Yo sólo espero que haya una tercera temporada para ver qué pasa con esta pareja. Y la verdad es que mentiría si dijera que no me gustaría ver al marido ruso de vuelta a casa reivindicando su posición y cargándose al productor, pero que se de prisa, no vaya a ser que se lo cargue antes el hijo con complejo de Edipo de Natasha.

Natasha lo dejó claro, quiere una segunda vida llena de amor. Y de besos. Y esas son las cosas que nos encantan. Sabemos que el dinero no lo puede todo ¡¿De qué te sirve ser rica si estás atada a un hombre al que no amas?! Y luego es cuando caemos... Los pobres también tenemos estos problemas pero no los recursos necesarios para comprarnos una Harley cuando nos sentimos ploff.

Nannis

Mariana es mi ojito derecho pero no estoy muy contenta con algunos de sus comportamientos. Entiendo y disfruto de su anarquía, me gusta que sea una mujer rica que se ríe de lo que es, que gasta el dinero como le apetece y sin querer demostrarse ni demostrarle a nadie nada.

Admiro su amor y su locura por los animales. Me encanta que se haya casado enamorada y siga enamorada de su marido y que sea rica de casualidad. Pero hay cosas que no pueden ser.

Mariana Nannis: vale, eres sincera, pero no puedes en un restaurante burlarte de los mariachis delante de todo el mundo. Ya es tarde para enseñarte educación pero si has aprendido a vestirte también puedes aprender a hacer las cosas bien. Simplemente hay que ceder en algún momento. No se puede ser tan antisocial. Hay una patología muy extraña ahí. Ese amor por los animales/ odio por los humanos no es sano.

Pero esta vez la verdadera protagonista del clan fue Charlotte. Su evolución ha sido certera e impercetible. Se ha vuelto rubia, conduce y piensa tener un chihuahua. Su madre aprovecha los caprichos de su hija para gastar en forma de venganza el dinero de su marido. Mariana se burla de ella y no sólo no le importa que se vista como una puta sino que la alienta. Aquí no entro si esto es patológico o no, pero lo que sé es que divertido es un rato. No concibo la vida sin Charlotte Caniggia, devuélvanmela por Dios.


Olivia

Reconozco que me aburría mucho en la temporada anterior. Pero en ésta ha cambiado radicalmente, claro que todo empezó a cobrar sentido cuando descubrimos cómo preparaba minuciosamente las poses, las entradas y los chascarrillos hasta que salían perfectos.

Olivia Valere te pone los pelos de punta cada vez que sonríe. Nunca estuvo tan justificado un destello en los dientes. Quiero tomar el té con ella todas las tardes mientras huelo su ramo de lilliums blancos. Y ya. Un ratito nada más, que es muy cansina.

Mar

Me encantaría saber cómo es la Mar real. No lo sabremos nunca. Pero la verdad se vislumbra a cuentagotas cada vez que la cámara sigue grabando y ella no es consciente. Después de una cita con los fans entre toma y toma se la oyó decir: "No me acuerdo de nada de lo que dijeron".

Me encanta Mar. Nunca sería su amiga pero la adoro. Estaría mirándola 24 horas, quiero espiarla mientras toma el aperitivo, mientras viaja en tren y mientras se compra un bolso.

Mar piensa que el descubrimiento de América fue en 1942 y cuenta que ama profundamente al soso de su marido. Cuando cree que la cámara no la ve lo que dice es otra cosa "Deberían obligar por ley a que cambiáramos de pareja cada cuatro años". Luego en casa, cuando Gabriel y ella estén viendo el programa frente a la tele, ella explicará que eso está sacado de contexto y terminará de rematar la reconciliación en la cama, claro que no antes de beberse un par de vodkas para poder sobrellevarlo.

Mar es una nueva rica con todo lo malo y todo lo bueno. Lo malo es su incultura y su poco saber estar ¿Lo bueno? Su capacidad para disfrutar de todo lo que te da ser rica sabiendo lo que es no serlo en absoluto.

Mar Segura es un icono. No sé si algún día será capaz de salir en la tele sin hacer un papel. Tampoco estoy segura de si la disfrutaríamos tanto si fuera transparente.

Las collado

Podíamos vivir sin ellas, definitivamente.



19 noviembre 2010

Dexter y Lumen

Siempre me pasa lo mismo. Por alguna razón que no tengo muy clara, todos los años me voy de vacaciones en septiembre u octubre y me pierdo los comienzos de temporada de las series. Así que cuando vuelvo, tengo acumulados un montón de capítulos que devoro como si no hubiera un mañana. La cosa es que cuando la serie termina (hablo de series de 13 capítulos claro) yo siento que se me pasó en un suspiro.

¡Cómo ha podido terminar Weeds si acababa de empezar!

¡Cómo pueden quedar 4 capítulos de Dexter si ni siquiera he tenido tiempo de escribir una entrada!

Recuerdo que el año pasado escribí sobre la cuarta de Dexter en el capítulo de Acción de gracias, o sea, justo por esta época!!! Así no se puede tener un blog de televisión.

A ver, Dexter. Yo sé que la temporada de Trinity fue la leche. Pero es que ésta... Ay ésta. Hay series que cada vez disfruto más. La primera de Dexter fue maravillosa pero la segunda gloriosa. Sin embargo cuando llegó Jimmy Smith la cosa dejó de hacerme gracia y John Lightow volvió a poner todo en su sitio. Pero esta vez...

Spoilers quinta temporada hasta el 05 x 08

Después del asesinato de Rita las opciones eran pocas. O Dexter se desharía del cadáver para que nadie pudiera relacionarlo con Trinity (esto era demasiado cruel hasta para Dexter) o cambiaría la escena del crimen. Lo que yo no esperaba era que llamara a la policía y mucho menos que lo viéramos en el capítulo. Esperaba que hubieran pasado 6 meses, pero no que volviéramos al punto donde lo habíamos dejado.

El primer capítulo de esta temporada fue una sorpresa. Fue una sorpresa ver que Dexter descubre que puede amar, y maravillosa la manera en que pasamos del silencio del shock a la explosión de emociones. Y lo que más sorprende es que la escena clave del capítulo, la que te pone los pelos de punta y te lleva al alma del personaje sea cómica: Dexter no sabe como decirle a los hijos de Rita que su madre ha sido asesinada. Casualmente los niños están en Disneyworld y Dexter no es capaz de pedirles que vuelvan un día antes, total, mejor que terminen de disfrutar de sus vacaciones. Cuando los niños vuelven del viaje con sus abuelos, Dexter los recibe con una sonrisa y acepta encantado su regalo, un sombrero de Mickey con unas orejas gigantes negras. Así que Dexter sienta a los niños en el sofá y con un sombrero de Mickey Mouse les cuenta que su madre ha sido degollada en la bañera. La leche.

Pero bueno, cuando termina el capítulo el payaso le va dejando sitio al hombre, al padre, al marido fiel que se erige y toma las riendas de su vida.

Maravilloso principio de temporada, pero ... no sabíamos cuál iba a ser el arco argumental. Estaba claro que todo estaría relacionado con la investigación del asesinato de Rita. Yo creía que iba a ser Debra Morgan la que sumaría dos más dos y empezaría a sospechar del hermano pero no. El enfrentamiento de los hermanos por ahora parece que tendrá que esperar porque el que le pisa los talones a Dexter no es otro que Quin el guaperas. Y qué jugada maestra ¡Quin y Debra se lian! Así que en el fondo acabamos por adorarlo (ya tuvimos bastante en la segunda con el negro tocapelotas, no necesitamos otro tarado en la seccional).

Pero es que -caigo en éxtasis solo de escribirlo- Quin contrata a un poli corrupto más eficaz que cien Robocops que tiene el carisma de un Lightow y que nos hace felices porque no podemos odiarlo más. Una serie es tan buena como la calidad del malo. Y Peter Weller es un hijo de puta.


Pero la cosa no acaba ahí, vamos, que ni siquiera empezó. Dexter descubre que hay un tipo muy raro que recoge animales muertos y colecciona mechones de pelo de vírgenes rubias. Así que hace todo el trabajo: lo sigue, se hace su amigo y le revienta el tórax. Y entonces, aparece ella. Detrás de una puerta está Lumen, víctima y testigo. Y no, no es como Jimmy Smith que hizo lo posible por pegarse a Dexter porque le iba la marcha. A Lumen y a Dexter les unen las circunstancias y son tan extremas que no hay manera de que puedan separarse nunca.

Dexter y Lumen son Batman y Robin y nacen como pareja en el mismo sitio donde todo terminó: en el baño en que Rita fue asesinada. Porque Dexter ya no puede vengar la muerte de Rita, pero necesita una venganza y será a través de Lumen y sus violadores. Y no sólo se va a cargar a un asesino en serie, se va a cargar al entrenador de los asesinos en serie: la batalla final del bien contra el mal o... del mal contra el mal... o lo que sea...

Y luego está la trama de Laguerta que gracias a Dios ha dejado de jugar a las muñecas y vuelve a ser una zorra, la extraña niñera que sé que esconde algo y un asesino mejicano cortacabezas. Vamos, lo que viene siendo una fiesta argumental.

Pero lo importante de todo esto es que cada cosa está justificada, cada decisión es correcta y cada giro eficaz. Y vaya si hay giros, es un sinvivir de giros. En la temporada 4, la historia de Trinity tenía algunas lagunas. Teníamos que hacer un esfuerzo para entender la motivación de Dexter "¿Por qué no matas a Trinity ya joder?". Y ellos no podían evitar darnos más y más escenas de conversaciones entre padre e hijo (Aquí casi ni las hay) para que termináramos de comprender. Pero aquí no pasa, todo está bien, todo está en su sitio. La perfección.

La venganza como tema siempre es atractivo. Y sí, Dexter siempre se vengó, de ahí las fotos de las víctimas en el lugar del crimen, pero en realidad lo que hacía cada vez que mataba a un asesino era saciar sus necesidades como monstruo. Pero... ésta es la primera vez que utiliza la venganza como tal. Porque para vengar algo hay que amarlo. Y es el amor por Rita y la necesidad de venganza de Lumen lo que lo motivan. ¿Terminarán enamorados? ¿Es Lumen la que sustituirá a Rita? ¿O seguirán siendo una pareja asexual como Batman y Robin? ¿Ganará Julia Stiles un Emmy? ¿Lleva Michael C. Hall peluca?

08 noviembre 2010

No puedo dejar de ver Dexter

Una vez en Madrid, la cordura y la ficción inteligente han vuelto a mi vida en forma de archivos mkv. Sé que cuesta vivir sin telerealidad, pero lo que es imposible es vivir sin series.

Ahora mismo estoy en ese momento maravilloso en que tienes docenas de capítulos acumulados y que ves uno tras otro como una yonqui que grita, mañana lo dejo, éste es el último. Pero también estoy, como todos los años por esta época, en una disyuntiva jodida: Vi la gala cero de Gran Hermano pero me perdí las 3 galas siguientes por culpa de un viaje. Ahora mismo estoy totalmente en blanco, no sé quién es nadie y cuando veo en la tele un plano de un señor andaluz diciéndole a una morena "Quita que me corro" cambio de canal con los ojor cerrados.

No entiendo nada y por primera vez me siento orgullosa. El año pasado me pasó lo mismo: cuando llegué de Nueva York resulta que había una tal Indhira liada con un descerebrado llamado Arturo. Me hice la fuerte y escribí en este blog que mejor era aprovechar mi ignorancia para no engancharme pero ¿Dónde estaba la gracia? ¿Tenía algo mejor que hacer los jueves por la noche? Perderse Gran Hermano es no tener nada que comentar en los estados de Facebook. No puede una persona que ama la televisión perderse según qué momentos televisivos y 2009 fue uno de los grandes años de Gran Hermano. Pero lo que pasa en 2010 a mí me parece que merece un giro radical.

Puedo dejarlo, es muy sencillo. Por supuesto no hay que ver la gala, pero lo esencial es huír de los resúmenes. Porque como yo me vuelque por ejemplo con las 3 rubias y me ponga en contra de Yago, ya está. O sea, no necesitamos más, estaría vendida y de aquí a la final en un suspiro. Pero no lo haré. Porque lo de este año es un horror. No se puede guionizar algo que viene de serie con la palabra SIMPLE. ¿Qué hay más simple que gente conviviendo? Hay programas de telerealidad que necesitan un restaurante, esposas e hijos que se intercambian, una isla desierta en el caribe, pero esta gente no. El trabajo sucio está hecho en el casting, todos se van a llevar fatal. Un amigo me decía el otro día "Es que después de 12 ediciones hay que cambiar". ¿Por qué? Si al final cuando nos cogemos la cabeza, cuando estamos entregadísimos es cuando se unifican todos, cuando hay una única casa con la segmentación perfecta entre malos y buenos, en dos grupos definitivos, como siempre... Ese Derby final que por desgracia cada año empieza más tarde por culpa de la tontería ésta de las dos casas.

Pero yo venía a hablar de Dexter y su maravillosa quinta temporada. Aunque bueno... mejor me espero a otra entrada que mezclar las dos cosas en el mismo post está muy feo.

09 octubre 2010

No puedo ver Dexter

Llevo tres semanas fuera de Madrid, allí dejé a mi proveedor de series y ahora tengo que hacer sola todo el trabajo sucio que consiste en comprobar qué serie se estrenó en USA, buscar el Torrent, bajar el subtítulo, renombrar archivos, en fin, un proceso engorroso por el que una señorita jamás debería pasar.

Los primeros días sí que bajaba series, pero al tercero me harté y decidí coger el mando y hacer un poco de zapping a ver si la TDT me libraba del calvario. Y fíjense si me libró, que llevo una semana entera con el segundo capítulo de Dexter esperando en el ordenador y no hay manera de que encuentre un hueco para verlo. La TDT ha cambiado mi vida.

Primera Parada: MTV

¿Dónde estaba esto? Yo pensaba que solo servía para ver videos de raperos negros. Este canal es la leche!!!! A la madrugada echan un programa llamado "American Best Dance Crew" que es como Fama pero con grupos. Bueno, en realidad es como todos nos imaginábamos que sería Fama. Los grupos salen al escenario y hacen un baile ensayado durante toda la semana, como un OT. No solo es impresionante el nivel de baile, si no la puesta en escena. Allí se pegan una semana ensayando con los bailarines para saber cuando hacer un cenital y cuando un primer plano. Todo perfección. Soy totalmente fan.

Cuando creí que todo se iba a quedar en el baile descubrí una joyita llamada Jersey shore. Se trata de un reality como Gran Hermano pero de verdad. O sea, una casa real en donde viven 10 energúmenos solteros americanos. Chicas y chicos. Son italoamericanos pero parecen de Leganés. Un Joyas de la Corona sin Carmen Lomana. Es como un accidente, no puedes apartar la vista.

Los miércoles echan otro al que me gustaría engancharme, pero que me cuesta. Se llama The city y es el programa que catapultó a la fama al icono neoyorquino Olivia Palermo. Esta chica vendría a ser como Serena Van der Woodsen pero en real. Incluso ha tenido serios problemas en su pasado. Cuando empezó a estar en el candelero, alguien dijo que la chica intentaba por todos los medios aparecer en los grandes eventos neyorquinos. Se comenta que existe una carta en la que Olivia pide por favor a una de las familias con más renombre de Manhattan que la incluya en su agenda. Vamos, nada que no hayamos visto en Gossip Girl. Pero claro, Blair no está por ningún lado y eso se nota.

Segunda parada: La siete

Ésta pone lo mismo que Telecinco pero a diferentes horarios. Me encanta hacer zapping cuando en la tele no hay nada y siempre encontrar algo super tocho como una Noria repetida.

Mi programa favorito es Me cambio de familia. Es igual que la versión americana, un ama de casa normalmente conservadora se intercambia por otra super hippie. Una es maniática de la limpieza y la otra limpia cada seis meses. Normalmente los hijos de la maniática están deprimidos y los hijos de la loca son la mar de felices. En la versión americana la cosa acaba bien. Las madres aprenden y las familias mejoran. En España no, terminan todas insultándose en el encuentro final. "Tú llamasta zorra a mi hija" "Porque era una zorra!". Cosas así. Oro en polvo. El mejor programa ever.


Tercera Parada: Nova

Mi casa es la mejor. Con eso se los digo todo. Es como Ven a cenar conmigo pero en plan decoración. Cinco mujeres se juntan y cada día una sola es la anfitriona. Enseña su casa, pone un aperitivo y durante la visita, las otras cuatro se encierran en el dormitorio a criticar cada detalle de la casa. Una oda al cotilleo. Es enternecedor ver lo convencidas que están de que su casa es la más bonita. Y claro, los estilos son dispares. Hay desde chalets a pocilgas y chonis y ... el sueño de todo adicto a la telerealidad.

Cuarta Parada: Belenada

Aunque la TDT no existiera, durante esta semana no podría ver ni el estreno de la cuarta de Breaking Bad. Nadie en su sano juicio puede apartar la vista de los programas que hablan de Belén y Fran. Esto siempre fue un culebrón, pero ha sucedido algo que en televisión solo pasa una vez cada cinco años: Un personaje cambia y la serie revive. Como cuando Richard Channing se enamoró de Maggie y Chase se volvió un cabrón.

Fran pasó de soso a encantador en 24 horas. Y ahora no volveremos a pegar ojo hasta que Belén vuelva con él, porque ese chalet de Paracuellos del Jarama se había convertido en su mansión de ensueño con discoteca, boogie y hasta una habitación entera para probarse ropa y nada de eso será posible sin él. Por nuestra cordura, lo necesitamos.

Quinta Parada: La sexta

Mujeres ricas ha vuelto. Yo no lo vi entero porque el del miércoles era repetido, lo cual me pareció un error gravísimo. Es una manera de decir "Mirad, hemos tenido tanto éxito que sabemos que vamos a tener el doble de público, así que poneos al día los nuevos". Me parece fatal. Se nota la ausencia de las Collado y la rusa no hace ni puta gracia. Además, el último programa de Mujeres ricas lo dejó claro. Tanto Nannis, como las Collado, como Mar Segura hicieron autocrítica. Entendieron el sentido del programa y hasta se hizo feedback con los espectadores: ellas mismas leían lo que el público opinaba. Se rompió la magia. Espero equivocarme pero creo que sin la inocencia de estas mujeres el programa no podrá ser el mismo. Veremos.