06 julio 2010

Mad Mer

Lo siento mucho. No volverá a pasar, nunca más tardaré tanto en postear. Y no ha sido por el luto de Lost, ni por falta de ideas, ni por cuestiones laborales. Ha sido por la vida social. Ser frívola es muy ajetreado, de verdad. Entiéndanme y no me abandonen, por favor.

Tengo tanto de qué hablar! y tan poco espacio. Prometo hacer entradas detalladas, pero ésta déjenme que sea un batiburrillo, así como para romper el hielo.

1) El sofoco

Estaba yo tan tranquila el otro día viendo el cuarto episodio de la tercera de True Blood cuando de pronto, apareció él. Puse la misma cara de conmoción que Sookie. Y me enamoré enseguida. No me enamoraba tanto desde Don Dreaper y miren que ha llovido. Pero esto es mucho más intenso, ya se los cuento, porque una cosa es enamorarte de un hombre guapo, pero otra muy distinta es enamorarte de un HOMBRE LOBO guapo.


2) El horror

Ayer estaba yo tan tranquila navegando por Internet, cuando me encontré con la noticia de que Fiona Ferrer, la estilista pija de Supermodelo que siempre va con un peinado muy planchado y muy recortado que te da ganas de enredárselo a hostias, había sido testigo del fallecimiento de su padrastro en el momento en que la policía intentaba detenerlo por un presunto desfalco millonario. Yo sé que es una noticia muy seria y muy triste, y que frivolizar con esto está fatal, pero es imposible no prejuzgar cuando se trata de ricos. Lo hacemos siempre. Y lo que es muy curioso de todo esto, es que no es la primera persona de Supermodelo salpicada por el escándalo. No nos podemos olvidar de la escanadalosa muerte del otro estilista del programa Daniel El Kun que intentó salvar a su perro del incendio tirándolo por el balcón. No se rían joder, estamos hablando de cosas serias.

Pero yo no quería hablar de esto. Sino de un programa que la señora Ferrer hace en Nova. Se llama Fiona, te necesito y cuando supe de su existencia corrí a verlo porque yo soy muy fan de los realities de estilismo y cambio de look.

Me lo he tragado todo, he sido fan de No te lo pongas, de Designer guys, hasta de Esta casa es una ruina. Pero éste no hay por donde cogerlo. Ni siquiera para reirte. Un programa de cambio de imagen nunca puede ser soso y aburrido.

He visto solo uno, pero tuve bastante. Atención, una duquesa que hace años dejó el bullicio de la gran ciudad para poner una granja escandalosamente grande, llena de animales más limpios y más guapos que yo, quiere recuperar el glamour. Para eso le pide ayuda a Fiona, que se burla de su fondo de armario porque hay vaqueros, camisas de Ralph Lauren, chaquetas de ante en tonos caqui y botas más caras que toda mi colección de zapatos junta, que le renueve el vestidor.



He de decir que la duquesa era una rubia de metro setenta, delgada y cañón. Fiona estaba con otra estilista aún más sosa que ella, y las dos además de reirse de la ropa de la duquesa la llamaron GORDA. No, no fue gracioso, aunque lo parezca. Fiona Ferrer no se expresa bien, no improvisa, no tiene sentido del humor, es un suplicio escucharla.

La cosa es que el "cambio de imagen" consistía en la compra de 3 conjuntos. El que no era de Salvatore Ferragamo era de Diane von Fustemberg, e imagino que cada uno costó más que mis electrodomésticos y mi aire acondicionado todo junto. Así yo también hago un cambio de look eh? Tú me das treinta mil euros y te hago un fondo de armario que te vas a cagar.

En un programa de estos hay que humillar, hay que coger a gente que se compra la ropa en rebajas en Zara sin probársela y luego la usa todo el verano. Hay que ir a la carnaza. ¿Cómo te vas a reir de una rica que se viste sosa pero que con uno de sus jerseys come un pueblo entero en Nicaragua?

¿A quién se le ocurrió este programa??????? ¡Qué manera estúpida de perder el tiempo y los recursos!

3) Y hablando de ricos...

....Pero esta vez divertidos. No puedo dejar de expresar mi absoluto amor hacia el programa del año: Mujeres ricas es lo mejor que nos ha dado la tele en España desde Confianza ciega.

Me gusta todo, me encanta que dejen el final de las entrevistas para que veamos la cara real de estas mujeres que no pueden fingir ni tapar con sedas infinitas su candorosa estupidez. Cuando Mar Segura termina de decir una de sus frases lapidarias "Las personas que amamos nos identificamos con otras personas que también aman" y cree que el cámara ya le ha dado al Stop, empieza con los gestos:"pero qué mierda he dicho?". A Mar Segura hay que quererla. Al igual que hay que querer a las Collado. Nos hacen tan felices. Si ellas son tontas ¡Lo mejor es ser pobre! Con qué poco nos coformamos...

No pasa con Casadas con Hollywood que a esas las envidiamos de verdad. Yo algún día quiero ser María Bravo.

Pero de todas, todas, la que se ha llevado mi corazoncito, a la que adoro casi más que a mi Thermomix es a Mariana Nannis, esposa del futbolista argentino Claudio Caniggia. Soy fan hasta la extenuación. Si saliera de gira, yo la seguiría. Adoro su filosofía. Su pose de rica que no sabe muy bien qué hacer, ni por qué hacerlo. Amo su excentricidad de barrio ¡Coca cola en la tetera! ¡Claro! ¡Si no le gusta el té! ¿Qué va a meter?.

Sus perros están enamorados de ella y no me extraña. Tiene 14 gatos y sumando, y les ha contruido una ciudad de gatos en su mansión. Es compradora compulsiva, fue choni en el momento en que había que serlo pero ahora es diva. Es elegante, es todopoderosa, es sincera. "Yo no sé nada de venéreas, el que sabe es mi marido".

Mientras el resto de mujeres ricas se iban de cena benéfica a favor de "algunos niños, con algunos problemas, de algún lugar de Almería, creo", como bien explicaron las Collado, ella se fue al origen del drama, al barrio conflictivo para mirar a los niños a la cara y ¿qué creen que les llevó? ¿arroz? ¿leche? No! ¡Playstation 3! y futbolines y ¡cientos de juguetes de ricos!. Mariana Nannis es Evita vestida de Dolce & Gabbana.


Pero ahí no acaba la cosa, porque Mariana Nannis tiene HIJOS. Deberían ser argentinos pero hablan como chilenos y algunos como idiotas. Charlotte Caniggia es un caso aparte. Es nuestra Paris Hilton. Eso sí, con menos cerebro. No sale de casa sin hacerse las uñas y si tiene que decir 4 frases seguidas necesita un paracetamol. Su deporte es el lap dance en barra, en serio, va a clases particulares. En una de sus tardes aburridas le pidió a la madre que le pusiera una barra en la habitación para poder entrenar en casa y la madre contestó que entonces hay que poner dos barras, una para Charlotte y otra para la profesora. Estuvieron un buen rato intentando aclararse.

Pero en todo desierto tiene que haber un oasis y una mujer como Mariana tenía que parir algo decente. Ese oasis se llama Axel Caniggia. Es un pintor hiperrealista que hace maravillas como éstas. Y así, con estos contrastes, la Sexta nos regala Mujeres ricas todos los jueves a las 11,15. Y yo le estaré eternamente agradecida.

Bien ¿no? ¿Para empezar?

ACTUALIZACIÓN:

Ahora La sexta echa Mujeres ricas a las 10, después de El intermedio.

03 junio 2010

Perdidos estamos todos

Esta entrada contiene spoilers de Lost

Diez días después, el espítitu de Lost sigue vivo, Durante las primeras horas los blogs estaban llenos de críticas al capítiulo final, al día siguiente todo el mundo hablaba de los fallos de emisión de Cuatro y horas después se empezó a hablar de la confusión general en blogs, foros y titulares. La noticia ahora es que todo el mundo habla del final aunque no lo haya visto, y lo que en principio empezó como un malentendido pasará a la historia como una leyenda. Lost irá unida siempre a la coletilla "estaban todos muertos".

Santamano escribía estos días una crítica justificadisima a vertele.com por poner en sus titulares espoilers de todo. Pero lo que clama al cielo es éste acerca del final de El internado: "El internado no tendrá final Lost". Sí, ya nos imaginamos que su final no tendrá nada ni siquiera parecido, pero lo que nos quieren decir es que en El internado NO ESTARÁN TODOS MUERTOS. Qué triste.

Ahora mismo los detractores de la serie se han radicalizado. Porque una cosa es comprobar que tu serie ha terminado mal y otra muy distinta es aceptar no sólo que no te ha gustado sino que tú no has sido capaz de entenderla. Nadie lleva bien eso y más aún cuando tu opinión no se limita sólo a tu círculo de amigos sino que hay pruebas escritas y firmadas que circularán por la red durante años, por no hablar de los vídeos que hay colgados por ahí, en donde más de uno ha dado una opinión alterada por el calentón del momento. Eso va a estar siempre ahí, así que quizás lo mejor sea no sólo mantener tu postura sino reforzarla "Los últimos diez minutos de Lost son un despropósito y cada día los odio más".

Un amigo el otro día, ante mi acalorada defensa a los diez últimos minutos, a la finale y a la serie en sí, me dijo "Mer ¿y no pudiera ser que los detractores tengan razón?". Pues no.

Te explico, amigo capricornio, hay dos clases de detractores. Los que querían respuestas a los misterios y necesitaban una base científica, y los que simplemente odian que los flashsideways fueran un purgatorio por lo cursi de la propuesta y por el "toque religioso new age" (esto lo pego de un foro).

Los primeros, los que necesitaban una base científica, los que necesitaban que alguien les dijera qué hacía un oso polar en la isla y por qué Christian Sephard se le aparacía a Michael en el barco antes de la explosión (¿era el humo negro ahí? ¿Por qué iba en camisa y dónde había dejado la chaqueta?) y todas esas preguntas que no tienen fin, no tienen razón. Porque esta serie nos habla del misterio, de la necesidad (infructuosa) de cada uno de llegar al origen de las cosas, y todo esto nos lo contaron al revés. Empezaron por el final, un monstruo invisible asesina gente y terminaron desestructurando el hito apoyándose en una trama clásica, convencional y completamente terrenal. Dos hermanos se odian por culpa de una madre loca.

La explicación en sí es imposible por principios. En esa isla la historia se hizo de remiendos, de lo que creo que vi y de lo que me contó éste que dice que leyó en una cueva. Jacob se había inventado las reglas porque de pronto se convirtió en un Dios y algo tenía que hacer el pobre. Y pese a quien pese, ésta serie iba de esto. No preguntes porque las preguntas serán cada vez más. Entonces no, amigo capricornio, no tienen razón. No te puede dar respuestas una serie que va sobre no poder dar respuestas.

Los segundos, los que saben quienes son los otros, por qué se ponían barbas, los que no preguntan qué hacían los números en la escotilla, ni por qué las mujeres no podían tener hijos pero odian el final por sus últimos diez minutos tampoco tienen razón. Sí, ahora te explico por qué.

El toque religioso new age no es tal. Christian Sheppard estaba muerto y metido en un ataúd ¿Dónde coño lo iban a llevar? ¿A LAX? no me lo quiero imaginar, si hubiera acabado en un aeropuerto los titulares serían "Lost acaba como empieza, con los pasajeros cogiendo el vuelo 815 una vez más".

¿En un tanatorio? ¿En una nave industrial? ¡¡¡Seamos serios!!!! ¡¡¡Tenía que ser en una iglesia!!! Pero los pobres se adelantaron a los comentarios rancios y dijeron: Venga va, pongamos algún símbolo más no vaya a ser que los musulmanes se nos mosqueen. Además era importante, para completar el simbolismo, que los personajes acabaran sentados todos juntos en sus butacas observándonos a nosotros, los fans, los únicos capaces de mantener la serie viva, los únicos que podíamos mantenerlos a todos vivos. ¿Dónde iban a velar a Christian? ¿En un cine? ¡Sed sensatos por Dios!

Y lo del purgatorio, ay... lo del purgatorio. Reconozco que esto es un poco subjetivo. Hay gente que odia el purgatorio porque no entiende el tema de la redención de los personajes y porque las reglas les parecen ridículas. ¡Las reglas no pueden ser ridículas, nada en LAX puede serlo porque nunca nadie jamás ha estado en un purgatorio! Además, éste no es EL PURGATORIO, esto es su purgatorio. Y como tal puede ser ilimitado. ¿Que no lo entiendes? Pues claro, si lo entendieras tendrías que estar en un manicomio. Nadie lo entiende. Pero tal como está contado no le veo la inverosimilitud por ningún lado.

Sé que hay confusión con el tema de la expiación de las almas. Yo creo que todos ellos ya estaban bastante redimidos ya. Sayid había dado la vida por los losties en el submarino, Ben había sido número 2, Jack se sacrificó por todos, Kate salvó a Claire... Pero allí terminaron de cerrar las puertas. Lo necesitaban para dar el siguiente paso, para irse en paz. Hay gente que dice "Sayid era un asesino ¡No tiene sentido!". Sí, bueno, y matan a Bakunin, que por dejarle vivo en la isla, resulta que termina muriendo Charly. Cada uno tiene un papel en el universo perfecto, un "qué pasaría si", una especie de segunda oportunidad, una especie de vida perfecta sin la mano de Jacob, un lugar a medio hacer en el que cada uno acaba encontrando su verdad, porque cada uno se convierte en la persona que fue en la isla, en la persona que estaba destinado a ser.

Desde el principio la serie nos habló de las puertas abiertas, de los traumas y de la soledad, Jacob los juntó porque no tenían nada que perder, y ellos crearon su paraíso. ¿No es bellísimo? Y no. Tampoco tienen razón los que están en contra de esto.

Y sí, amigo capricornio, como te habrás dado cuenta la única que tiene razón soy YO. Pero esto solo lo puedo decir en este blog, porque en vivo me apedrean.



24 mayo 2010

Crónica de un final

Me desperté a las 9, muy nerviosa. Me enfadé. La idea era dormir hasta el mediodía para que el día se hiciera corto. Iba a ver el final de LOST después de comer, cuando volviera mi novio de trabajar. Siempre lo habíamos visto juntos, solos, a oscuras, después de comer y esta vez iba a ser igual.

No estoy acostumbrada a tomarme el café sin mirar Internet así que encendí el ordenador. Me tapé medio ojo por si acaso algún mail pusiera en su asunto algo como final, decepción o mierda. No había nada raro, di el siguiente paso y entré en Los teóricos para ver cuántos comentarios había. 24 a las 9 de la mañana. Estaba aterrada. Nadie escribe tantos comentarios positivos. Me fui de allí como si aquello estuviera ardiendo. En Facebook se sentía calma chicha. Mis amigos estaban igual que yo, a la espera. Cerré.

No sabía qué hacer, no podía trabajar, no me concentraba, ni ver la tele por si acaso daban cualquier noticia o ponían cualquier video. No tenía ganas de ponerme otro capítulo de Espartaco, solo podía pensar en LOST. Eran sólo las 11 y el día iba a ser larguísimo. Entonces llegó el sms de Esther. Pensé en no abrirlo, pero dije, bah, Esther me conoce, no será por la serie. Lo hice. La única frase que leí fue "Mi padre me ha contado el final y...". Quería morir. Apagué aquello y lo tiré al suelo, en ese momento me llamó mi hermano y le grité histérica, tenía que salir de esa casa y tenía que hacerlo enseguida. Sudar era lo mejor así que me fui al gimnasio que era arriesgado porque iba a estar delante de 12 televisores de plasma encendidos a la vez con todos los canales, pero mi Ipod y mi concentración me ayudarían a no mirar nunca hacia la luz. Lo hice bien todo el tiempo, excepto en el último segundo, en que vi un plano de Locke. Reaccioné rápido. Volvió la calma.

Cuando llegué a casa mi novio ya estaba aquí, no había ni tiempo de hacer la comida. Tallarines con pesto y ya. Ni postre, ni yogourt, nada. Lo que pasó en las siguientes dos horas lo pueden leer aquí.

Me hubiera gustado vivir la historia en directo, pero viví la mía y no la cambiaría por nada. Para saber cómo han sido las otras historias, dos amigos me han hecho el favor de contármelas. Algunos tuvieron Woodstock, nosotros tuvimos LOST.


Crónica de Sisterboy

Me levanté a las seis de la mañana justo media hora antes de que comenzara el capítulo. Cuando encendí la tele en Cuatro estaban poniendo precisamente el capítulo del pasado martes-miércoles, ojalá lo hubiera sabido antes pues me hubiera levantado a las cinco y media y hubiera enlazado los dos últimos episodios.

Los fallos durante el pase consistieron en la congelación durante unos segundos de la imagen lo que traía aparejado la desincronización de los subtítulos y por consiguiente algún pasaje que estaba enteramente sin subtitular (por ejemplo la conversación entre Flocke y Jack mientras Desmond desciende por la cuerda).

Con todo lo peor fue un salto de unos cuantos minutos (hubo bastante confusión sobre la duración del mismo, en principio hablaban de 15 minutos pero al final creo que han sido como siete) que creo que empezaron después de que Locke se econtrara con Desmond en el campamento de Rose y Bernard. Se pueden imaginar la sorpresa del espectador cuando por arte de birli y birloque de repente aparecía Fran Lappidus y se veía como el grupo de Flocke y el de Jack se habían unido.

Nada más terminar el capítulo empezó el programa de Ana García Siñeriz que se dedicó íntegramente a comentar lo sucedido con algunos colaboradores entre los que sólo reconocía a Flipy el de El Hormiguero. No se puede decir que fuera demasiado afortunado incluso desde la perspectiva del escepticismo ya que insistieron en la versión "todos están muertos", en su descargo tengo que decir que yo mismo estaba en estado de shock debido a la hora y la explosión de comentarios que había por toda la red así que comprendo que metieran un poco la pata a este respecto. Lo más interesante fue contemplar a la gente que salía de la proyección de los Ideal, algunos con lágrimas en los ojos y la mayoría en el mismo estado de confusión que todos nosotros.

No puedo decir que no haya disfrutado de la experiencia de algo retransmitido simultáneamente en 59 países y que han vivido millones de fans al mismo tiempo por más que ello haya traído también algunos inconvenientes. Ahora sólo quiero verl el capítulo como Dios manda.


Crónica de Pablo López Muñoz.

Partiendo como newbie en esto de Lost, resulta curioso que fuera el más enfervorizado de mis amigos en vivir la series finale como si me fuera la vida en ello. Mi esfuerzo y, por qué no decirlo, un par de contactos, me dieron la oportunidad, una oportunidad que no he podido rechazar. Con la tranquilidad que da llegar a un sitio sabiendo que eres parte de la lista de los elegidos, los que sí o sí van a entrar, me aventuré a rondar los cines Ideal a las 22 horas, para encontrármelos infestados de losties de viejo cuño (el nuevo cuño estaba durmiendo, probablemente), auténticos fans enfervorecidos que habían estado más de 12 horas en el mismo sitio para conseguir esa entrada.

La cita daba comienzo a las 00.40. A la entrada recibimos el mejor regalo de merchandising que se puede dar en un maratón en cine sobre una serie de accidentes de avión: una almohadilla cervical hinchable de Oceanic Airlines. Un sonoro ¡BRAVO! por la mente pensante de semejante acierto. Con todo el mundo sentado y las indicaciones previas daba comienzo la primera proyección: las dos partes del episodio piloto en flamante alta definición subtitulada. Primer error: mal formato de imagen. Corremos a poner el grito en el cielo, pero el señor encargado nos dice convencido: 'esto ya está probado, así es como mejor se ve'. Intentamos no darle una patada voladora y volvemos a nuestro sitio.

Nada nos sorprende a estas alturas. El piloto es nuestra Biblia y Jack y Locke nuestros profetas. A estas dos proyecciones les sigue 'A través del Espejo (II)' y 'El Incidente (II)', pero antes, una sarta de promos pro y amateur de la serie. No está mal un poco de comedia para desentumecernos del sueño. Momentos míticos revividos en una pantalla grande. Los nervios a flor de piel y comenzamos con lo más reciente: 'Por lo que murieron' en calidad estandar pero sorprendente mejor que todo lo anterior. Nos ponemos al día en cuestión de 40 minutos y llega el gran momento: 25 minutos para las 6, hora de emisión de la season finale en Fox HD.

Digital+ pasa al proyector, y con ello los nervios aumentan. Llegan las seis y puntual, comienza la emisión... ¡CÓMO! ¡SIN AUDIO! Los primeros cinco minutos de deliciosa música incidental de Michael Giacchino nos los vemos entre pitos y gritos de los asistentes, pero el error, por lo visto, viene de los USA. El audio se establece justo para darnos algo de la emoción de esos planos introductorios y para comenzar con el diálogo. Ha habido suerte y podemos disfrutar de los guiños a la serie desde el principio. Las risas invaden el patio de butacas.

El metraje continúa sin incidencias mientras la sala enmudece y vitorea cada decisión, cada escena, cada acción. Con el salto puño en ristre de Jack contra Locke la sala queda en negro. Han pasado los primeros 52 minutos, y ahora solo nos separan 8 minutos de la última pieza de 'Lost' que nos queda por ver, los nervios aumentan y el capítulo continúa su curso apenas sin dar respiro. Todo va sobre ruedas hasta que en la escena clave en la que Jack y Kate se reencuentran al acabar el concierto la imagen se pixela. Continúa siendo fluida, pero hay píxeles muertos que nos acompañan hasta el final del capítulo, hasta la redención de Jack, hasta que todos los personajes siguen adelante.

Termina el capítulo. Termina la serie. Y hay leves aplausos sordos que interrumpen un incómodo silencio que hace presagiar lo que comprobamos entre churros y chocolate: la gente ha salido muy decepcionada, son hombres de ciencia, no hombres de fe, y buscan explicaciones empíricas para una serie que ha ido virando hacia lo espiritual en sus últimas entregas, que nos han anticipado con perfecta precisión el tipo de resolución dramática de la historia y que en definitiva, más allá de toda la parafernalia narrativa que los guionistas montaron en determinado momento de la serie, trasciende más allá para hablar de la esencia del ser humano.

Un final difícil, un final dogmático, y en definitiva un final que, para bien, para mal, o como consecuencia de todo lo anterior, ha hecho historia de la televisión mundial.


06 mayo 2010

Nurse Jackie

La razón por la que nunca he hablado de Nurse Jackie en este blog es porque me daba pánico no estar a la altura. Adoro esta serie, como todas las de Showtime, se visten de pequeñitas pero son potentes e inspiradoras.

Nurse jackie es una serie de hospitales y quizás sea la primera que trata -no tanto como nos gustaría, pero sí con esmero- el tema de la seguridad privada en Estados Unidos. Aunque en Urgencias esto se planteó más de una vez, la serie no iba de eso. Nurse Jackie tampoco va de eso pero su protagonista sí, y a través de esta lucha emerge, vicodin en mano, heroica, mártir y completamente infeliz, lo más parecido a una Santa del siglo XXI.

Pero más que una serie de hospitales, Nurse Jackie es una serie que mantiene las constantes creadas por la cadena de Weeds, Dexter y Californication, la doble cara de unos personajes disfuncionales que luchan por mantener el tipo y fingir una vida normal.


La doble vida de Jackie viene no sólo por que sea una drogadicta sino porque está casada, tiene dos hijas y un amante. Y lo inmoral funciona en los dos sentidos porque en el hospital siempre termina beneficiando a los más necesitados a costa de saltarse las normas. Y sí, vale, no sólo se salta las normas, no sólo falsifica unos documentos para que un muerto pueda donar órganos, también tira una oreja por el Water para que el violador no la recupere.

Nurse Jackie no es un House, no entiendo de donde viene esta comparación sino es meramente promocional. No se parece en nada, ni siquiera nos interesan las enfermedades de los pacientes. La estructura no podría ser más opuesta. Es más, si trabajaran juntos, House acabaría siendo su marioneta. Porque la serie tiene la gracia de enaltecer a la protagonista a costa de poner en evidencia a los que están a su alrededor, sobre todo a los médicos, porque todo el mundo sabe que los doctores solo diagnostican, para curar están las enfermeras.



Una de las cosas que más me llama la atención de Nurse Jackie es que la mayoría de sus personajes son muy feos, con la excepción de Facinelli (el último camaleón) que "hace" de guapo pero que su belleza es constantemente ridiculizada. La Nueva York más fea también es parte de la serie. Su casa en Queens, los delis cochambrosos, las calles sucias... Lo único bonito que vemos son esos restaurantes a los que la lleva su amiga rica. Eso sí, Jackie siempre va en bata.


Como en todas las series maravillosas, con la segunda temporada llega la magia, porque empiezan a tomar cuerpo los secundarios (estrafalarios hasta el extremo), las historias se bifurcan y todo se vuelve más complejo. Y como decía antes, lo mejor es que se trata de una serie de Showtime donde las reglas desaparecen y los formatos se reinventan. Nurse Jackie es una serie de 20 minutos. Drama intenso y complejo en bote de comedia negra.

Seguramente todo esto sería fantástico con cualquier actriz. Pero que se trate de Eddie Falco hace que lo bueno se convierta en glorioso.


23 abril 2010

Betty

Hace una semana Ugly Betty nos dejó, bueno, a mí, a ustedes no sé, que la han abandonado como a un perro en agosto.

Pues muy mal, porque fue una serie maravillosa y sí, me alegro de que tuviera poca audiencia y de que alguien haya decidido cancelarla porque cuatro es un buen número, sobre todo cuando la historia no da para más. Porque todo tiene un límite y hay que saber parar. Ahora todo el mundo hablará de Ugly Betty como la serie que falló y fue cancelada. Y no, hay que hablar de ella como la serie que nunca decepcionó, porque no tuvo tiempo para hacerlo.


Ugly Betty fue una parodia de culebrón, pero claro, tenía personajes reales disfrazados de caricatura que necesitaban un hilo argumental culebronesco para vivir. Sin embargo, los parámetros fueron cambiados desde el principio. El objetivo final de Betty nunca fue encontrar un gran amor, ni sentirse aceptada. Betty fue aceptada casi desde el principio, Betty solo quería ser una chica independiente, moverse en Manhattan como una más y sí, claro, convertirse en editora. El tema de la fealdad y los brackets no servía como barrera, más bien lo contrario, y aquí lo verdaderamente importante era que se trataba de una chica latina de Queens. Y en esto está la diferencia. De pronto los latinos molaban y ni siquiera tenían dinero. Pero la serie se volvió maravillosa con su delicado tratamiento del universo gay.


Pero la parodia fue elegante, no se trataba de una sitcom loca saltándose tópicos al tuntun. Si había un hermano desaparecido, ese hermano tenía que volver convertido en mujer. Y si una hija buscaba al padre que la abandonó al nacer, quizás éste no fuera el millonario dueño de la empresa, sino el cantante de los Kiss. Si hasta hubo una escena con Claire y Whillemina en la piscina para homenajear la famosa escena de Alexis y Kristell tirándose de los pelos bajo el agua en Dinastía. Hay parodias que se muerden la cola, Betty nunca lo hizo. Supo mantener siempre su estatus de comedia elegante, fue divertidísima, pero de pronto se sacaba de la manga un capítulo como el primero de la segunda temporada, con Hilda de protagonista, que te rompía el alma. O el penúltimo capítulo de la serie que no puedo explicar lo bonito que es. Betty es una parodia de un culebrón, pero su gracia está en que deja patente su pasión por el género.


Cuando Betty dio el gran paso para su cambio físico, más o menos por la época en que alguien decidió que la serie tenía que ir llegando a su fin, yo me sorprendí ¡Pero si estaba bien así! ¿Por qué tiene que vestirse mejor? y claro, recordé que era una serie sobre una chica fea, que tenía que volverse guapa. La metamorfosis fue maravillosa e imperceptible, ni siquiera nos enteramos. Y sí, Betty tenía que cambiar, porque todo en su vida la llevaba a ese punto, no lo necesitaba, pero era algo natural.

El momento brackets, tan esperado, fue fantástico (no lean si no lo han visto).


Betty tiene un sueño, el ángel de los dientes se le aparece y la lleva a conocer su vida si hubiera nacido con una dentadura perfecta. Entonces de pronto la vemos, bellísima, con un vestido negro increíble nada menos que de la colección de Victoria Beckham!!! pelo lacio, dientes rectos y blanquísimos. No es ella, pero es. Toda su vida es diferente, su hermana es fea, su padre idiota, Daniel la odia, ella tiene el poder y es desalmada... un capítulo maravilloso homenaje al macguffin de la serie, unos brackets que nada significaron pero que parecían enormes. Así que tenían que desparecer a lo Bestia, los aparatos se quedan enganchados en un sujetador de diamantes valorado en un millón de dólares. La dentista se los quita entre el tumulto y ... ya está, Betty ya no tiene Brackets. Ni siquiera notamos la diferencia, pero America Ferrara necesitaba su momento, y para eso fue el sueño, para verla divina.

El final de la serie, no es que fuera precipitado, fue lógico, lo habían preparado bien, pero nos sorprendió. Quizás necesitaban una temporada más para introducir la historia de amor. Pero bueno, yo me alegro porque la cuarta temporada no había empezado demasiado bien y en el momento en que nos enteramos de que la serie terminaba todo cambió. Los capítulos fueron increíblemente bonitos. A veces es mejor que pase esto, que la audiencia vaya mal y que alguien tome la decisión. Y, gracias a Dios en este caso fue gente con dos dedos de frente, Betty no podía quedarse sin el final que merecía.

Siempre recordaré Ugly Betty como esa serie de paredes blancas que tenía el aspecto de una mala comedia europea, la pasión de un culebrón venezolano y alma de teleserie americana.

Será difícil vivir sin ella, porque cuando aparecía, tu salón se llenaba de pájaros, flores y colores.