11 enero 2010

De peceras y pactos

Yo ayer estaba muy perdida. Había leído que El pacto era una TV movie y resulta que no, que es una miniserie. Cuando llevábamos media hora dije "Esto no termina hoy ni de coña", buscamos en la web de Telecinco y no había ninguna pista de que aquello fuera una primera parte. Ni en el periódico lo ponía. Si ahora van a la web ni siquiera la encontrarán ni como programa ni como serie. Vamos, que ni sale en portada.

En telemanía, dentro de la propia web de telecinco hablan también de ella como TV movie. Así que como siempre, al espectador medio que le den. Luego lloran claro, por un punto menos.

Pero vamos por partes. La pecera de Eva.

Alexandra Jimenez es Eva, la nueva psicóloga de un instituto de barrio. Tiene que lidiar cada día con sujetos problemáticos, una chica fácil, un tartamudo que no habla, un pajero compulsivo, un macarra...

Así a bote pronto una piensa... ¿por qué? Por qué en USA hacen Glee, Greek o 10 razones para odiarte donde la gente joven se lo pasa bien, son guapos, se divierten, cantan, bailan, se van de fiesta, planean reuniones fraternales, hacen picnics en el campus, van de compras, toman caramel machiatto en los recreos ¿Es porque no tenemos campus? ¿Por qué aquí el que no es macarra es perroflauta? ¿Es por nuestro nulo potencial deportivo? ¿Por no tener equipo de Cheerleaders? ¿No hay rubias en los colegios españoles? ¿No hay niñas de instituto que no enseñen el tanga?



Bueno, una vez expuesto el malestar, sigo. Partiendo de la base de que tenemos que hacer una serie con gente fea y macarra, creo que La pecera de Eva en general está bastante bien. Podría estar mejor, ojo. Alexandra Jimenez podría estar un poco más dirigida, que lo hace todo completamente igual (a veces bien, pero a veces cansa verla siempre haciendo lo mismo). Las historias podrían ser mucho más interesantes. Menos tópicas, más rocambolescas, que las consultas de los psicólogos dan mucho juego, que un tío se haga una paja en clase, pues qué quieres que te diga, es provocativo pero ni da juego ni es lo suficientemente complejo y divertido. Que puedes hacer que tus personajes hagan lo que quieras. Que están pirados.

Otro de los problemas es el tono. La serie comienza como una comedia. Se empeñan en mostrarnos la comedia. Sale al principio María Ballesteros (la AMO) que abre la boca y ya te ríes, y luego lo demás en el instituto es un sopor... ¿donde están los chistes? Por lo visto los actores improvisan, quizás eso hace que estén más sueltos, creíbles y naturales, pero a esos diálogos les falta un poco de alma. Y no puede ser que Alexandra Jimenez esté siempre tan sarcástica (sarcasmo no es chiste ojo), así que o es un drama o es una comedia, va a haber que decidirse de una vez.

Sin embargo, esta serie tiene personajes que son estupendos y lo más importante, enganchan. Los niños tienen carisma, sus personajes lo tienen. Y esa es la clave.

Lo malo? Lo peor de la serie? El flashback, la realidad, la cara "buena" del paciente. No, no me la muestres por dios, ya me enteraré, pero te cargas la serie. Yo quiero que el macarra sea un verdadero macarra, no me cuentes cómo es en su casa en realidad, que es su padre el causante del trauma ¡¡¡Que bajón!!!!



De "El pacto" me sorprendieron las actrices, están todas impresionantes, empezando por ese monstruo que es Marina Salas. Me encanta que haya niñas tan guapas, jóvenes y talentosas (Hagamos un Glee ya!!!). Pero esto no es sorpresa, Colomo siempre ha sido cojonudo dirigiendo actores. La serie empieza por la mitad, claro. No se sabe nada del antes, porque ahí está la gracia. Si nos contaran el plan desde el principio no habría serie porque NO HAY SERIE. La gracia está en el ¿Por qué? ¿Por qué se han quedado embarazadas 7 compañeras de 4º de la ESO a la vez? Pero en el proceso no hay nada. Escenas que no van a ninguna parte, charlas insulsas, déjame quedarme en tu casa, te he comprado cola cao, háblame hija que soy tu madre... aburridísimo. Suerte que el misterio es lo suficientemente interesante. Espero que lo sepan, espero que esas cabronas hayan hablado y me cuenten el final porque si no voy a matar!!! (no lo digan en los comments si lo saben eh?)

"El pacto" es entretenida, le falta un punto de sordidez para mi gusto, pero molaría mucho que además fuera buena, que hubiera un poco de profundidad en los personajes, vale, que eran unas niñas sosas y estúpidas, sí, bueno, pero esto es ficción y te puedes dar el lujo de hacerles decir cosas que emocionen. Digo yo.

30 diciembre 2009

Dexter, temporada 4

Spoilers de toda la temporada.

Lo supe desde que vi a John Lightow en la bañera "Esta va a ser una gran temporada". Me encanta cuando hace comedia, drama o terror. Estaba sin embargo un poco temerosa porque la temporada 3 no me había vuelto del todo loca. Quizás por la presencia de Jimmy Smith que no es santo de mi devoción, pero más aún por la decisión de darle a Dexter un cómplice. A mí me gusta solo.



El primer capítulo sentaba las bases. Más humor que nunca, nuestro prota es padre. Parece que está cazando a una de sus víctimas pero no, está intentando dormir a su hijo. La falta de sueño desencadena el caos. El concepto de familia será la clave esta temporada. La familia perfecta, la familia como sostén, la familia como lastre, la familia como trauma, la familia rota... Y esta será la motivación de Dexter. Cuando tiene a Trinity no lo mata porque necesita descubrir cómo conseguir el equilibrio entre ser un padre y ser un asesino. Trinity parece que tiene la respuesta. Brillante.

Sin embargo, hay algo en todo esto que molesta, parece un capricho que Dexter encubra a Trinity cuando la policía está a punto de pillarlo. ¿Por qué siempre tiene que ponerle trabas a la policía para llegar antes? En las temporadas anteriores había una razón clara, en la primera Dexter estaba intimamente conectado con el asesino del camión de hielo, en la segunda era él a quien buscaban y en la tercera se vio metido en la investigación porque mató sin querer al hermano del fiscal. Sin embargo aquí hay un asesino clarísimo, hay una investigación del FBI que los llevará a Trinity tarde o temprano ¿por qué no lo entrega? No nos podemos olvidar que Dexter es un asesino, él necesita su dosis para sobrevivir. Tiene que matar y el código que creó su padre para él, lo ayuda a ser dos cosas a la vez: ejecutor y vengador. Pero Dexter necesita atravesar un tórax de vez en cuando. Suerte que cuando se lo clava a un inocente se siente fatal. Algo bueno ha hecho su padre.




Dexter en esta cuarta temporada es más que nunca un superhéroe. Estúpido e inocentón cuando va de forense y despiadado y sexy cuando es un asesino.

La presencia del padre aquí es constante, a veces me parece estar viendo un capítulo de "A dos metros bajo tierra". Y él se lo avisó: la familia no. No puedes tener las dos cosas. Dexter quiso serlo todo. Y le salió mal.


Dexter no lo entrega porque quiere matarlo. Y cuando Trinity intenta suicidarse, Dexter lo salva, porque más que nada en el mundo quiere su ritual, quiere recocijarse en su ritual. La culpa no la tuvo la familia, la tuvo su codicia, su instinto animal. Y lo que el padre intentaba decirle es que un monstruo como él no puede tener familia, porque no hay manera de que la familia no se salpique. El plano final lo deja claro, vuelta a los inicios, un niño ensangrentado. Nace la pesadilla, nace el trauma, nace el monstruo.

Debra Morgan seguramente será la protagonista de la quinta temporada. Tiene que perseguir a su hermano. Va a ser el puto infierno. Me muero de ganas.


03 diciembre 2009

Las series de la década

Vale, que la década termina el año que viene, pero todo el mundo la está haciendo ahora y no quiero perderme la diversión. Esta lista no tiene ni pies ni cabeza porque no se sabe si las series tienen que haberse estrenado con posterioridad al 2000. Por ejemplo Los Soprano se estrenó en 1999, así que la cosa es difusa. Pero bueno, si hay una década para los Soprano desde luego es ésta. Aunque me cueste horrores elegir 10, son:

1) Lost
2) A dos metros bajo tierra
3) Los Soprano
4) Battlestar Galáctica
5) 30 Rock
6) Ugly Betty
7) Como conocí a vuestra madre
8) The office
9) Dexter
10) Nip Tuck.

Dios, qué duro.

02 diciembre 2009

Thanksgiving y asesinos en serie


El jueves 26 por primera vez festejamos Acción de Gracias. En Madrid. Y la verdad que la causa no fue la inquietud cultural o el capricho de hacer real algo muchas veces imaginado. La causa fue la foto de una tarta de calabazas que tenía una pinta increíble. Dije "tengo que comerme esa tarta pero voy a necesitar una excusa".

Rellené un pavo de 6 kilos, con orejones, piñones, longaniza, cognac y otros manjares y además preparé batatas con marshmallows, judías verdes con chalotas caramelizadas, puré de patatas, de castañas y por supuesto salsa de arándanos.



Además de la tarta de calabaza, hice un típico Apple Pie y el descubrimiento de la noche fue la famosa Pecan Pie que viene a ser algo así como "la mejor tarta del mundo" y no dicho por mí, que por desgracia siento aberración por las nueces, sino por todos los demás.

Hacer una Cena de Acción de Gracias en Madrid es una puta locura. No existen arándanos rojos. El único sitio posible es la frutería que provee a la Zarzuela, que está en la calle Ayala pero que los tenía agotados. Allí sin embargo pude conseguir las pecanas.



Las batatas sólo se consiguen en Supermercados especiales y los marshmallows y varios siropes he tenido que comprarlos en tiendas inglesas y americanas desperdigadas por la ciudad y sus afueras.

Una gincana que valió la pena porque estaba todo exquisito. Pero claro ¿no lo va a estar? todo lleva una taza de azúcar moreno, todo lleva mantequilla y baño maría y varillas y tiempo, y dejar reposar y temperatura ambiente y 4 horas de horno y batir y harina y sirope de arce. Lleva mucho amor. Por eso tanta cosa con Acción de gracias. Aquí metemos el cordero en el horno, allí meten el pavo pero además lo rellenan. Es mucho trabajo y el resultado es increíble.


Y sí, la tarta de calabazas fue el detonante, pero lo que realmente queríamos era vivirlo, porque lo habíamos visto tantas veces de tantas maneras...

Justo después de la cena mi hermano me recordó aquél capítulo de la 5º temporada de Cheers en el que todos pasan Acción de Gracias en casa de Carla. Lo vimos entero y por supuesto, fue diferente. Cuando hablaban de Gravy y de stuff sabíamos exactamente a qué se referían. Y cuando se tiraron el puré de arándanos a la cara fue mucho más divertido.

En estos días hemos visto un montón de capítulos de Acción de gracias y no porque los hayamos puesto adrede, sino porque tocaban y ha sido muy emocionante. He gritado cosas como ¡Mira los boniatos! ¡Mira la pecan pie! ¿Estoy diciendo tonterías? ¿Me enceguece el amor por la tele?

Escribo esta entrada porque estoy emocionada. Estoy viendo la cuarta temporada de Dexter, y hoy he visto el capítulo de Acción de Gracias: Hungry Man. Dexter es una de esas series que cuando llega a un punto determinado, que es casi a la mitad de temporada, se vuelve MARAVILLOSA. Siempre lo ha sido ¿eh? Pero a mí me deja con la boca abierta la manera en que logran darle un giro al personaje para que ninguna temporada repita sus motivaciones. Aunque siempre su motivación principal sea matar porque se lo pide el cuerpo.

La duda y la búsqueda de su identidad dieron paso a la autoconfirmación y por primera vez al temor -placentero- de ser descubierto, la tercera temporada indagaba en la necesidad de conseguir lealtad y confianza en un amigo verdadero. Ahora nos hablan de la culpa. De los esqueletos escondidos en los armarios. Y siempre se trata de lo mismo. Dexter tiene que aprender a ser feliz a través de su personalidad inventada. En esta cuarta temporada el personaje es más que nunca Clark Kent, es idiota, torpe, bobo y cuando se da la vuelta, cuando nadie lo mira y saca la jeringa del bolsillo, con esa camiseta ceñida, y esos guantes de piel, dios, es tan Superman.




Generalmente no vemos Dexter al ritmo de USA, la vemos del tirón, porque hay un momento en que no puedes parar, el subidón es enorme y los giros loquísimos. Por desgracia nos ha cogido el tren y nos esperan las dos semanas más duras del año televisivo porque no quiero ni pensar en los cliffhangers que vienen.

El jueves no di las gracias pero ahora es el momento. Gracias por John Lightow, por Michael C. Hall, gracias por John Dahl, gracias por Showtime. Para esto sirve Acción de Gracias, claro.

24 noviembre 2009

Un bourbon solo, gracias

Sólo bebo vodka con limón, no puedo soportar el whisky ni el ron y mucho menos con coca cola. Eso es una abominación y además, vulgar. No me bebo más de 3 copas y nunca mezclo. Así que se podría decir que prácticamente soy abstemia, pero es fácil serlo en España donde el universo del cóctel no existe. Si existiera, oh dios, sería todo tan diferente.

Hace meses mis amigos me regalaron un libro de cócteles y empezamos a hacer experimentos, el primero fue un martini de sandía. La cosa fue a más y después de mi viaje a Nueva York siguió el Cosmopolitan, claro. En Halloween hicimos un invento con vodka negro, y sí, la cosa era seria pero a ver, todos eran cócteles con zumos. Este sábado sin embargo probé uno de verdad. En el Festival de series del Círculo de bellas Artes, una especie de reunión de frikis patrocinada por cadenas de pago para promocionar sus series. Para Mad Men, un poco antes de la proyección del primer capítulo de la tercera temporada, montaron una barra donde dos barmans preparaban cócteles. Yo probé una variación del Manhattan: Bourbon, vermut, Licor Benedictine, Kirch y algo más que no pude descubrir. Nada de zumo, nada de relleno, nada de mariconadas. Qué exquisitez por favor. Me va tanto el tema cocktail, la copa de martini, el hielo granizado, la cereza... No sé cómo voy a poder volver al vodka con limón.

Una de las charlas era sobre estrategias de marketing para conseguir el éxito de una serie. Un tipo de Sci fi habló sobre Héroes. Dijo que la cosa les había salido redonda. Héroes era una serie fantástica que encima había sido un éxito en USA. El público se entregó como loco. Pero de pronto sucedió algo desconcertante: UNA HUELGA DE GUIONISTAS. Y claro, dejaron de emitirla. El público de Sci fi se quedó sin capítulos así que... se los bajó de Internet.

Pero ¿por qué tiene la culpa la huelga? Si estaban en huelga no había capítulos ni siquiera en USA!!!

TNT contó su sensacional plan para dar a conocer "Flight of the concords" con presupuesto cero. Montaron un concurso para elegir a los dobladores -cantantes- de los protagonistas. Algo que nunca entenderé ya no porque me moleste que los dobladores no sean profesionales para los diálogos sino porque me parece aberrante doblar las canciones de esa serie. Y más para el público al que va dirigida, que está acostumbradísimo a leer subtítulos. Pusieron el making of del casting de dobladores en el que nunca llega a verse una secuencia doblada de la serie.

Me encantó conocer por fin a las chicas de Bytheway, que participaron en una mesa redonda sobre estrenos de 2009, pero que acabaron hablando de todo. Me encantó la descripción que hizo Concepción Carcajosa (eminencia televisiva) del gafapastismo del espectador de The wire que dice que eso no es televisión, que The Wire es literatura y cine y... NO COÑO ¡QUE ES TELE! ¡Y no pasa nada!

Por cierto, la moderadora de la charla les dio una lista de obras maestras de la televisión de los últimos años para romper el hielo. No había NI UNA COMEDIA.

Me reí muchísimo con Trashorras, Colubi y Boris Izaguirre. Fue una charla muy loca, Boris acaparó toda la atención, no dejaba participar a nadie pero fue muy divertido y en vez de hablar de Lost se habló de Dinastía y de Melrose place. Se habló también del final de las series, de esos momentos de desamparo y absoluta tristeza que uno siente cuando su serie acaba para siempre. Colubi tiene los 3 últimos capítulos de Los Soprano preparados para verlos. Pero no lo hace. Dijo que estaba esperando. "Un hombre solo se va a enfrentar a un último capítulo una sola vez en su vida". Y sí. Es verdad, habría que dejar de ver finales de series para que duren eternamente.

Un amigo está viendo Lost y me tiene contenta. La empezó a ver hace dos meses y ya va por la cuarta temporada. Va a lo loco claro, quiere pillarnos para poder ver la sexta en vivo. Sus sensaciones son completamente distintas a las nuestras, me refiero a las de todos aquellos que vivimos la serie como drogadictos y sufrimos cada ausencia. He vuelto a revivir todo lo que significó Lost en estos años y sé que para él no significa lo mismo. Y aunque ahora la está compartiendo, no es ni por asomo lo mismo. En el Festival de series hablamos de series con pasión. Nos encanta hablar de series, por eso sé que por más blogs que haya, por más facebook, por más foros, jamás será lo mismo coger una caja y zamparte 7 capítulos seguidos que verlos una vez a la semana frente a la tele. La libertad es maravillosa, pero la certeza de verte compartiendo la serie lo es más. Colubi tiene Los soprano en stand by, cuando la vea será fantástico, como lo fue para mí este agosto pasado, pero nunca podrá ser como en julio de 2007. Eso nunca se podrá repetir. Y esta es la eterna discusión.