18 febrero 2007

Campaña electoral

Ya les había contado que he hecho este corto para el Notodo, pero no les había dicho que ahora soy Finalista y que pueden ustedes votarme aquí, si así lo desean. Es Shaken, el número 165.

¿Para qué se vota? pues para el premio del público. El otro premio lo da el jurado y ese lo tengo bastante más complicado.

¡Muchas gracias a todos!

12 febrero 2007

Recapitulemos

Mucha gente se sorprende de la cantidad de tele que veo y me preguntan de donde saco el tiempo. No se necesita mucho tiempo, hay que administrarlo bien. Después de cenar, a eso de las 10 de la noche, se pueden ver dos capítulos de series extranjeras y una sitcom. Más o menos el mismo tiempo que dura la típica serie española con sus anuncios y sus cositas. Así que a lo tonto te ves en la semana todas las series que tocan.

El otro día me estaba preguntando cuáles eran en este momento mis prioridades con respecto a las series. Así que hice una lista de aquellas que me creaban más dependencia. Es decir, si alguien en este momento me pregunta "¿Qué pongo?" yo, por este orden pido:

1) Ugly Betty:


Sí, bueno, no hay mucho que explicar. Soy así. Denme un culebrón y déjenme en paz. Lo que yo siento cada vez que veo esta serie es inexplicable. Me lo paso pipa. Ha llegado a extremos absolutamente geniales. Reúne los peores defectos de la telenovela chunga y los exprime hasta conseguir la parodia más rocambolesca. Hay un giro histórico en el capítulo 14 que resume el espíritu de esta serie. Todo el peso está en América Ferrara que es una delicia. Pocas veces en televisión se ha visto una actriz de comedia de tanto talento. La clave está en lo bien que se ha adaptado el guión de televisión cutre a teleserie de verdad. Betty no está enamorada de su jefe y no se sabe si lo estará. Así que la serie está abierta a todo.

2) Las chicas Gilmore:


¿Qué les decía? Si es que no puedo con estas cosas, donde haya cosas de chicas que se quiten las cosas de superhéroes. No hay mucho que decir. Por lo visto será la última temporada así que necesito saber cómo van a acabar estas mujeres. La cosa no está nada clara. Mi desesperación es normal. Y cada día me gusta más porque no salen los abuelos casi nunca.

3) Héroes:



Ésta es tan divertida. Pero para variar, se embarulla igual que Lost. Aparecen personajes de debajo de las piedras que no aportan nada. Por cierto, en Bytheway pusieron un test que te dice qué personaje eres. Yo soy Niki, claro, por aquello de la bipolaridad.
-cuidado spoilers, si no van al día con USA no lean más-
¿A qué viene que aparezca el padre de Hiro? Espero que sirva para algo en el futuro. ¿Y esa tontería de que Nathan sea el padre de Claire? ¡Se tenía que liar con Peter! Qué aguafiestas. Además Los viajes en el tiempo no los hacen bien porque la chica de la cafetería, la que es asesinada por Sylar, debería haber reconocido a Hiro nada más verlo.

4) Lost:


Pase lo que pase ésta te engancha siempre. Yo ya no me hago preguntas. Que sea lo que Dios quiera. Así, sin cavilar teorías es más aburrido verla, pero por otro lado una se siente más relajada. Ahora parece que la serie se va a dividir en dos: -cuidado con los spoilers si no van al día vía emule- la de la isla de toda la vida y la versión Prison Break particular para Jack que las pasará putas para salir de ahí. Nosotros, mientras se escapa, supongo que nos aburriremos con más flashbacks de Locke, de Hugo y de la coreana... que no aportan nada pero rellenan. A mí la doctora rubia de la nariz operada me da repelús. Por cierto ¿donde anda Sayid? Con estos parones no se puede.

5) Prison Break:


-No lean si no van por la segunda temporada- Pensar que ésta estuvo toda la temporada pasada en el puesto número 1 de mi ranking de dependencia. Pero no es lo mismo claro. Ahora están todo el tiempo de aquí para allá sin ton ni son. No soporto que los personajes vayan y vengan y no me refiero a los viajes en tren interminables, me refiero a que a éste le disparen pero sigue vivo y en 24 hs. ya está de nuevo en la calle brincando por ahí. No soporto que uno sea malo, y ahora bueno, y ahora malo...
La serie ha perdido el norte, pero bueno, una está encariñada con los personajes y sigue ahí, aguantando como una campeona. Y siempre nos quedará TBag, aunque tal como va el temita, se lo cargan en breve me temo.

6) Verónica Mars:


La primera temporada de Verónica Mars había sido grandiosa. El misterio de la muerte de Lilly, la desaparición de la madre de Verónica, ella dividida entre dos amores. Era genial. Pero cuando los misterios se resuelven la cosa cambia. La temporada 2 siguió bien porque también había un asesinato, habían muerto varios chicos del instituto que eso siempre es inquietante. Pero con la tercera todo cambió porque ya no había muertos. Lo de las chicas violadas no enganchaba. Ahora encima decidieron hacer un arco argumental para media temporada, así que ninguno tiene el peso suficiente. Lo de la muerte del decano no le interesa a nadie. Pero bueno. Lo importante es que cada capítulo es entretenido, que las tramas independientes molan y que Verónica es Verónica aunque la maquillen tanto que cueste reconocerla.

7) Mujeres desesperadas:


Las tetas de Marcia Cross, embarazadísima de gemelos ha roto los esquemas de los guionistas a los que habría que hacer un monumento. Es increíble su capacidad para adaptar un guión (que estaba siendo cojonudo por cierto) y seguir adelante. No sé que harán con Bree, pero cualquier decisión se va a cargar el argumento original. Hay que tener mucho talento. Yo no me lo pienso perder, quiero ver de qué son capaces en tan poco tiempo. Es para quitarse el sombrero.

Después vienen House, Dexter y Big Love (el próximo post es para ella).

Hace poco terminamos con la segunda de la maravillosa Weeds, que no vuelve hasta julio y con la primera de la inconmensurable Me llamo Earl.


03 febrero 2007

Soy lo que como

Cuatro ha decidido arreglarnos la vida a todos, primero ayudándonos a domar niños y luego enseñándonos a comer. Las diferencias son brutales porque Supernanny dependía mucho de los niños que salían. No es lo mismo domesticar a una parejita de niñas gritonas que a un psicópata de 4 años que te da patadas y te amenaza con clavarte el tenedor en la rodilla.

Supernanny, a pesar de acabar siempre igual, solucionando la vida de los padres, mostraba diferentes estilos de educación (o de no educación mejor dicho) con padres dejados, irresponsables, perdidos o desesperados y unos hijos más o menos irreverentes.


Sin embargo Soy lo que como es siempre igual. Porque la comida sana es una sola. Y la mala comida también. O te comes una pizza o un puré de verduras. El abanico es amplio pero se repite de nevera en nevera. Quien dice pizza dice fuet y big mac y patatas fritas y croquetas y tortilla y donuts y... todo lo que es rico.

La encargada en educarnos es una nutricionista llamada Yolanda Sanz que no se ríe jamás y no porque parezca amargada, que lo parece, sino porque no le alcanza la piel para reirse de las miles de operaciones que se ha hecho. Si somos lo que comemos, esta mujer se ha pasado con los limones.


No me parece bien que la encargada de demostrar a España que somos lo que comemos sea una persona insegura de sí misma, que se ha destrozado la cara no una sino varias veces y ha antepuesto la belleza a la salud. No me parece nada sensato ni de buen gusto.

El programa empieza mostrándole a las víctimas su aspecto dentro de 20 años. Esto lo hace con un programa informático que realiza una proyección morfológica de la persona a través de sus pautas de alimentación actual. Un mes después, cuando la pareja protagonista ha cambiado sus hábitos alimenticios el programa les enseña la evolución otra vez y normalmente difiere bastante de la primera.

El programita es demoníaco y tiene una mala leche tremenda porque el aspecto de la persona de 40 años con una mala alimentación siempre es horrible, y no solo es una persona gorda y feísima, sino que está amargada y no se ríe nada. Con una buena alimentación está delgada, guapa, maquillada, bien peinada y se ríe mucho.



Pero bueno... vamos a darles el beneficio de la duda. Vamos a pensar que los delgados y sanos siempre se van a reir y los gordos nunca. Es lo de menos...

Lo peor del programa es la nutricionista de los cojones. Que llega a las neveras de la gente y se pone a mirar todo con lupa y con asco (no le cuesta mucho, siempre tiene esa cara). La mujer odia los zumos de fruta en tetrabrick y los productos precocinados. Y cualquier tipo de alimento comprado y que venga en bolsa. Ella solo está de acuerdo con ir al mercado y comprar carne, fruta y verdura.

A este respecto la asociación de nutricionistas seguramente alertados por las grandes empresas de alimentación se han quejado a Cuatro porque lo que no puede ser es que esta mujer se cargue todos los alimentos preparados con conservantes de un plumazo.

A mí me hace gracia cuando dicen que el proceso no consiste en hacer dieta sino en cambiar los hábitos. A ver, si yo dejo de comer pizzas y cheeseburguers es que estoy a dieta. Si como pollo a la plancha, que es lo peor de lo peor, lo más soso y seco del mundo con ensalada de lechuga y tomate es que estoy haciendo una puta dieta.



Y así pasen cuarenta años y yo siga comiendo verduritas y carne a la plancha y diciendo que no a la pregunta "quereis ver la carta de postres?" en todos los restaurantes a los que vaya, no habré cambiado mis hábitos no, es que seguiré a dieta.

Bueno, la cosa es que estas dos, la presentadora (la chicaparatodo de la cadena Raquel Sánchez Silva) y la nutricionista monstruosa, están 24 horas con la parejita de turno, les miran la nevera, les compran comidita sana y se piran hasta dentro de un mes. Y en todos los programas igual, cambian el fuet por la judía verde y la magdalena por la pera. Un arte vamos.

Claro que no vemos nada de lo que pasa durante ese mes. Pero vemos el resultado final. La nevera ahora está llena de frutas y verduras (lo cual no es garantía de nada, porque pudieron ir a comprarlas por la mañana) y vemos a las víctimas, las que han cambiado de hábitos, pero cuidado, porque muchas veces el cambio consiste en que han ido a la peluquería y se han maquillado como dios manda.

El otro día había una tía de unos 45 años que se comía el fuet a mordiscos. Le cambiaron los hábitos y empezó a mordisquear naranjas. El programa, además de mirar como está la nevera, los pesa antes y después y les hace análisis de todo tipo. Pues bien, después de un mes dándole a la naranja y al pavo a la plancha la tía pesaba ¡¡¡un kilo menos!!!! Que es normal esto de bajar un kilo en un mes oigan, pero les aseguro que una persona que se come el fuet a mordiscos y bebe coca colas y se come 2 natillas seguidas si se pone a dieta, baja por lo menos 3.

En el último programa una parejita joven hizo el cambio de vida. La chica al mes estaba exactamente igual, es más, parecía que había engordado. Y por primera vez no mostraron los análisis médicos de después. Por algo será.

Así que no entiendo para qué sirve este programa, si los consejos son siempre los mismos. Si no se ve la evolución de la gente. ¿Dónde está la gracia? Que vuelva Supernanny ya, que nos encantan los niños que desquician a los padres sobre todo cuando tenemos un mando a distancia para bajar el volumen de los gritos.

Leo que este viernes Cuatro estrena SOS adolescentes que es lo mismo que Supernanny pero con inadaptados de 14 años. Promete.



02 febrero 2007

Top five 2

Soy una maniática de las listas. El año pasado hice un par de listas de mujeres, una de actrices favoritas y otra de insufribles. Pero nunca había hecho una lista de bellezas. En este top five se nota que soy chica y heterosexual, porque estoy segura de que un tío haría una lista completamente diferente. Estoy segura de que quitando una o dos, no coinciden conmigo ni de casualidad.


5) Jennifer Beals

Nunca me imaginé que esta tía despertara de su letargo de esta manera. Que esta mujer marcó mi infancia joder. Que yo, después de ver Flashdance estuve como seis años dando volteretas en cualquier habitación mediana. Claro que cuando una da esos giros y brinca y corre de una esquina a otra, normalmente no se ve, o saltas o te miras al espejo. Así que yo me consideraba una gran bailarina porque cuando giraba no me caía. Todo eso se lo debo a ella y me encanta volver a verla. Y verla tan divina y con la piel aterciopelada y sin patas de gallo. La verdad que no veo The L world porque se me olvida. Es muy culebrón, muy Melrose. Pero cuando la pillo me quedo embobada porque me enganchan mucho los personajes.




4) Jennifer Morrison

Con esta tengo un problema. La vi por primera vez en House y me encandiló (aunque ha salido en Dawson crece, pero claro, nadie se dio cuenta). Y ahora no puedo verla haciendo otras cosas. ¡No soporto saber que no es en realidad la doctora Cameron! La vi el otro día haciendo de novia desalmada de Ben Affleck y no lo podía creer ¡Si es un angel! ¿Saben que se va a casar con el doctor Chase en la vida real? Me quedo super tranquila porque no soportaría saber que Jennifer se va por ahí con algún grunge drogadicto.



3) Vanessa Williams

Esta mujer es divina. Tiene 43 años y los lleva bien, no intenta aparentar menos que es lo importante. Es una mujer que ha hecho poco pero a la que se le tiene mucho cariño, por dios, que nos cantó Fievel!

Es la mala de Ugly Betty y ya le roba protagonismo a T-Bag y a Sylar en los resportajes de las revistas. La chica tiene ese no se qué chabacano de las que se alisan el pelo y cantan baladas cursis, pero la evidencia está ahí, no ha habido nunca mejor combinación de colores en una cara.




2) Hayden Panettiere

Cuidado chicos, no se vuelvan locos que la nena aún no tiene los 18 (se abre la veda en agosto). Pero qué mal los lleva, parece que tuviera 25. Yo creo que la maquillan mucho. De todos modos esta chica ya me había encantado en Ally McBeal, era su hija (aparecía de mayor claro) y la verdad que por aquella época tampoco es que pareciera muy niña. Era enorme para su edad. Es una actriz cojonuda y por Dios, que se líe con el Petrelli! eso sí, después de agosto.




1) Alexis Bledel

Esto es lo que yo llamo una belleza. Parece que se va a romper. Es como transparente, tiene el cuerpo lleno de pecas y unos ojos de un color turquesa intensísimo. Es tímida e insegura con su cuerpo. Eso la hace ser mucho más dulce y seductora. Supongo, por lo que veo en las entrevistas, que es muy parecida a su personaje, porque es inteligente, parece responsable y tiene los pies en el suelo a pesar de ser millonaria y de tener una cadena entera a sus pies. Es mi favorita y pase lo que pase, haga lo que haga, para mí siempre seguirá siendo Rory.






01 febrero 2007

Top five

Estaba yo pensando que en estos meses de blog no había hecho nunca un top five de tíos buenos. Y creo que es algo necesario. Quiero aclarar que el personaje es esencial para estar en este top.


5) Michael C. Hall

Jamás hubiera pensado que este hombre fuera heterosexual ¿Cómo se puede ser tan buen actor por Dios? Es de otro planeta. Ni siquiera me parecía guapo y como Dexter sin embargo, me enamora. No sé si será por esa mezcla de superhéroe y asesino de masas, por su sadismo, su frialdad o su sonrisa embaucadora. Está tarumba... eso siempre seduce. Y las camisas hawaianas esas que se pone como si fuera un narcotraficante colombiano... le sientan tan bien... será eso, yo qué sé. La cosa es que es una delicia.


4) Milo Ventimiglia

Este me va como superhéroe, como mortal, como granjero, como hijo de boxeador. Me da igual. Es misterioso y tiene cara de listo. Ha sido novio de Alexis Bledel durante 4 años así que es un chico con buen gusto. Es italiano y se le nota. Esa mirada aviesa, ese pelo colocadísimo cayendo sobre el ojo (será por eso lo de la mirada aviesa), esa voz de laringitis crónica, ese candor que no puede disimular. Monísimo y elegantísimo.


3)Josh Holloway

A este no lo he visto fuera de plató así que lo considero un Dios tanto fuera como dentro de la isla. Es bellísimo. Y me gusta igualmente cuando es un desgraciado como cuando está enamorado. Su ternura solo es superable por su exquisito ingenio. Es del estilo de Crhistian Bale y Vigo Mortenssen cuanto más sucio y desaliñado más arrebatador.


2)Jason Dohring

Un yogurín de veintipocos con pose de gamberro. Su personaje, Logan, en Verónica Mars le abrió la puerta al universo de los dioses. Porque empezó siendo malo, y jactándose de ello. Era un desgraciado borde, cínico y autodestructivo. Pierde mucho sex appeal cuando está de buenas y cuando no hace más que soltar frases románticas y hacer que llora y que sufre... Buff... qué coñazo. Qué vuelva el Logan cabrón que ya es hora. Igualmente, por los viejos tiempos, puesto número 2.



1) Julian Mcmahon

Mejor dicho el Doctor Christian Troy (Nip/Tuck). Porque Julian Mcmahon se pone trajes anodinos y va maquillado a las galas y se le nota tanto que es padre de familia y responsable que el glamour se le escabulle a medida que habla. Es el más guapo sí, pero con la ropa adecuada. Con su mirada de tío malo de vuelta de todo y la sonrisa placentera de quien sabe que es capaz de conseguir cualquier cosa. Para morirse. Un bombón.